07/10/2025
CORAZÓN
Reflexión en torno a la fiesta de Nuestra Señora del Rosario
Subimos los misterios como peldaños de luz, cada Ave María un suspiro que nos acerca a su Rostro, y María, silenciosa, nos enseña a mirar con ojos del alma, a abrir el corazón y dejar que Cristo habite en él.
Vemos al Niño que nace en la humildad y la ternura, al Maestro que camina entre hombres con palabra y gesto, y al Crucificado que entrega su vida por amor, hasta que la tumba vacía nos anuncia la victoria definitiva.
El Rosario es respirar cada misterio, dejar que su historia transforme nuestra mirada y nuestras manos, y aprender de María a sostener la fe en la sombra, a esperar con paciencia, a amar sin medida, a confiar en su Hijo.
Que el corazón, tocado por esta oración, se haga un espejo de Cristo, que su amor resuene en cada gesto, en cada silencio, en cada paso, y que al caminar por la vida podamos sentirlo cercano, como aquel que nos llama a vivir con ternura y entrega verdadera.