02/04/2026
La Pascua Juvenil 2026 en la comunidad de Quistajito dejΓ³ una huella profunda en el corazΓ³n de cada joven que la viviΓ³. Bajo el tema βUn nuevo sepulcro: mi corazΓ³nβ, no solo recordamos la muerte y resurrecciΓ³n de JesΓΊs, sino que fuimos invitados a mirar dentro de nosotros mismos, a ese espacio donde muchas veces guardamos tristeza, dudas y vacΓos.
El sensorama fue uno de los instantes mÑs profundos. Con los ojos vendados, guiados solo por los cantos y el ambiente de oración, caminamos en medio de la oscuridad, sintiendo, imaginando⦠viviendo. Fue un momento de silencio que habló mÑs que mil palabras.
En esa oscuridad simbΓ³lica, pudimos sentir un poco del dolor, la incertidumbre y la tristeza que rodearon la muerte de JesΓΊs. Pero tambiΓ©n, en ese mismo silencio, comenzΓ³ a nacer algo nuevo: la esperanza.
La pregunta que quedΓ³ en el aire βΒΏcΓ³mo podemos transformar el dolor y la tristeza que siento al contemplar la muΓ©rte de JesΓΊs en una oportunidad para renovar nuestra vida?β nos invita a no quedarnos solo en el dolor, sino a transformarlo. La tristeza no es el final; es el inicio de un cambio. AsΓ como el sepulcro no fue el final para JesΓΊs, tampoco lo es para nosotros.
Podemos transformar esa tristeza en amor, en perdΓ³n, en ganas de ser mejores. Podemos abrir nuestro corazΓ³n, limpiarlo de todo lo que lo oscurece y convertirlo en ese βsepulcro nuevoβ donde JesΓΊs no permanezca mu**to, sino vivo. Un corazΓ³n donde haya fe en medio de las dificultades, luz en medio de la oscuridad y esperanza incluso cuando parece que todo termina.
La Pascua no solo se vive, se continΓΊa. Y el verdadero cambio comienza cuando entendemos que JesΓΊs no muriΓ³ para que nos quedΓ‘ramos tristes, sino para enseΓ±arnos que siempre es posible volver a empezar.