14/02/2026
Este 15 de marzo tenemos una cita especial con el propósito de Dios. Más allá de la técnica, los acordes perfectos o los pasos coordinados… lo primordial es el corazón dispuesto y lleno del Espíritu Santo.
Vivimos en tiempos donde no basta con tocar un instrumento o danzar con destreza; el Señor busca adoradores que le adoren en espíritu y en verdad, ser instrumentos en sus manos implica ser primero vasos llenos de Su presencia, para que todo lo que fluya a través de nosotros no sea un espectáculo, sino una unción que transforme vidas.
Te esperamos para aprender juntos cómo ser ese canal de bendición, permitiendo que el Espíritu Santo nos use para transmitir exactamente lo que el corazón del Padre quiere ministrar.