25/05/2026
Pentecostés nos invita a abrir el corazón y preguntarnos: ¿Qué necesita renovar el Espíritu Santo en mí? Tal vez nuestra fe, nuestra esperanza, nuestra paciencia o nuestra capacidad de perdonar.
El Espíritu Santo no hace personas perfectas, pero sí personas dispuestas a amar más, ayudar más y caminar con Dios cada día.
Pidamos hoy: “Ven, Espíritu Santo, llena mi corazón y renueva mi vida. Hazme instrumento de paz, de alegría y de amor para los demás.”
Que en esta solemnidad de Pentecostés, el fuego del Espíritu Santo encienda nuevamente nuestra fe y nos impulse a vivir como verdaderos discípulos de Cristo.