03/04/2026
Te acompaño Señor en el silencio de la obscuridad y el dolor de hacer la voluntad del Padre,pero con un "SI" lleno de amor🙏🏻🙏🏼🕯️♥️♥️
Todo estaba en silencio…
pero dentro de Jesús, había una batalla.
En el Huerto de los Olivos —Getsemaní— no vemos a un Jesús distante o invulnerable.
Vemos a un Jesús profundamente humano.
Siente angustia.
Siente tristeza.
Siente el peso de lo que viene.
El Evangelio dice que su sudor se volvió como gotas de sangre.
No era miedo cualquiera.
Era el peso del pecado del mundo… cayendo sobre Él.
Ahí, en la oscuridad, Jesús ora:
“Padre, si es posible, que pase de mí este cáliz… pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.”
Y en esa frase ocurre algo decisivo.
Jesús no evita el sufrimiento.
Lo abraza por amor.
Getsemaní no es solo el inicio de la Pasión…
es el lugar donde Jesús decide entregarse completamente.
Donde dice “sí” al plan del Padre.
Donde vence la tentación de huir.
Y mientras Él lucha…
sus discípulos duermen.
No pudieron velar ni una hora.
Y eso también nos refleja.
Muchas veces Dios está obrando en lo profundo…
y nosotros estamos distraídos, dormidos espiritualmente.
Pero Jesús no retrocede.
Se levanta.
Y va al encuentro de la Cruz.
Porque el amor verdadero no huye… se entrega.
Hoy la pregunta es directa:
¿qué hago yo cuando llega el momento difícil… huyo o confío?
Señor Jesús,
enséñame a decir “sí” incluso cuando cuesta,
a confiar en medio de la angustia,
y a no dormir cuando Tú me llamas a velar contigo.
Amén.