21/04/2025
Ya en el cielo tienes un hogar Papa Francisco ✨
Con el corazón dolido pero lleno de esperanza, despedimos al Papa Francisco, quien ahora ha sido llamado a la casa del Padre. Su vida fue un testimonio de amor, cercanía y misericordia. Fue pastor con olor a oveja, fue padre, fue amigo.
🙏 Gracias por clamar que Jesús siempre nos espera con los brazos abiertos y por recordarnos que su misericordia no se cansa de perdonar. Nos enseñaste que no importa cuán lejos hayamos ido… siempre podemos volver.
🌟 Gracias por nunca soltar la mano de los jóvenes, por mirarnos con ternura y desafiarnos con tus palabras a no tener miedo, a ser valientes, a construir un mundo nuevo: “Hagan lío, salgan afuera, vivan la fe con alegría, no tengan miedo de soñar en grande.” Porque creíste en nosotros incluso cuando el mundo no lo hacía. Porque viste en cada joven un apóstol del presente.
🌑 Gracias por orar en la noche más oscura por el mundo.
Aquel día, solo en la Plaza de San Pedro, bajo la lluvia, con el mundo paralizado por el miedo, elevaste tu oración como un faro de esperanza. Fuiste voz en medio del silencio. Fuiste fe en medio del caos.
🚪 Gracias por abrir las puertas de la Iglesia para todos los alejados.
Nos enseñaste que la Iglesia no es un museo para santos, sino un hospital para los heridos. Que el amor es más grande que el juicio, y que en el corazón de Cristo cabemos todos.
❤️ Gracias por mostrarnos el amor de Jesús con tu vida sencilla, tus gestos pequeños, tu sonrisa franca.
Tú nos enseñaste que Dios no se cansa de amar. Que su ternura es más fuerte que nuestro pecado.
📝 Gracias por tus palabras para los jóvenes.
Porque nos dijiste que no fuimos hechos para la mediocridad, sino para volar alto. Que no estamos en la Iglesia de adorno, sino para ser protagonistas del Reino.
Gracias por enseñarnos a soñar, a caminar, a no rendirnos.
Gracias por ser esperanza, puente, abrazo, corazón abierto.
✨ Hoy el cielo canta con tu llegada, y nosotros seguimos caminando… como tú nos enseñaste, con alegría, ternura y valentía.
No nos dejes de mirar desde allá arriba. No nos sueltes ahora que más te necesitamos.
Gracias, Santo Padre. 🩵