Proyecto Salvacion

Proyecto Salvacion El cristianismo no se basa en reglas ni leyes, se trata de tener una relación intima con Dios.

LA COMODIDAD DEBE CAER Tal vez te pueda parecer raro el pensar en la comodidad como un gigante; como algo que se burla d...
02/05/2020

LA COMODIDAD DEBE CAER

Tal vez te pueda parecer raro el pensar en la comodidad como un gigante; como algo que se burla de nosotros y hiere nuestra vida. Todos deseamos proporcionarle un ambiente de seguridad a nuestra familia. Nos agrada recostarnos en algún asiento al final del día sin zapatos para ver un programa divertido en la televisión. Nos gusta que las cosas estén en orden en nuestra vida; no nos gusta el caos. Ninguna de esas cosas es mortal en ella misma. El problema solo surge cuando el deseo de una ausencia de riesgos y de preocupaciones se convierte en el tema dominante de nuestra vida.

En la historia de David y Goliat vemos cómo ese anhelo se había vuelto un obstáculo para la nación de Israel. Los israelitas lanzaban todos los días su grito de batalla. Se vestían y se iban al frente. Tenían a Dios de su parte. Pero durante cuarenta días, el atractivo de la comodidad había impedido que avanzaran. Goliat salía cada mañana, y los israelitas decían: «Hoy no. Es demasiado peligroso. Quedémonos en las tiendas, que aquí estaremos seguros».

El cuadro que nos perdemos en esta historia es que David entró en la escena, e hizo en un día lo que todo el ejército de Israel no había podido hacer en mes y medio. Todos esos días habían estado vacilantes. Y todos esos días, la comodidad había hecho que se echaran atrás. Todos esos días, el gigante seguía saliendo y saliendo y saliendo. Entonces apareció David y dijo: «Esto es una locura. Esto va a terminar hoy mismo».

Dios quiere que tú hagas lo mismo; que veas más allá de la comodidad y reconozcas que hay algo de importancia eterna contra lo cual tienes que batallar. Te está llamando a un propósito más elevado que aquello que te puede proporcionar una simple comodidad. Te quiere dar una influencia real. Quiere que camines por sendas de justicia por amor a su nombre. Quiere que des un paso de obediencia a su voluntad. Te está invitando hoy a prepararte, mostrar tu solidaridad con su grito de guerra y enfrentarte al enemigo.

Ganar la victoria sobre el gigante de la comodidad significa responder a este llamado. Significa negarte a esperar a que «todas las piezas estén en su lugar» antes de moverte. Significa estar dispuesto a ir en una dirección que al principio no te parece familiar. Significa comprender que lo que más importa es que te muevas en la fortaleza de Dios, y no en la tuya. Tan pronto como hayas captado esto, estarás listo para la batalla. Estarás listo para ser puesto en el lugar donde vas a poder presenciar la liberación que te dará Dios.

Recuerda que la fe prospera en la incomodidad. La cruz hizo sufrir a Jesús en el mismo instante en que te daba la libertad a ti. Muchas veces nos es fácil limitarnos a quedarnos sentados y decidir que vamos a seguir el ejemplo de la vida de otra persona… dejar que sea otro que tiene un «llamado» el que vaya y corra el riesgo. Pero la realidad es que Dios no ha llamado a ninguno de nosotros a evitar los peligros inherentes a un mundo perdido y agonizante. Al contrario; nos ha llamado para entrar en él con la espada del Espíritu en nuestras manos. Él quiere que digamos: «Mientras sea de día, tenemos que llevar a cabo la obra del que me envió. Viene la noche cuando nadie puede trabajar» (Juan 9:4).

Tu vida en esta tierra es breve… pero Dios es grande. Por eso, céntrate en las cosas de importancia eterna mientras estás aquí. Vives en un planeta donde hay miles de millones de seres humanos que nunca han oído hablar de Jesús. Como seguidor de Cristo, tú eres el que tiene la esperanza. Tú tienes la verdad. Tú tienes la vida. Tú tienes a Jesús. Eso es lo que importa: hacer que Jesús sea conocido. ¡Por eso, entra en la pelea en el nombre de Jesús!

Responde

En una escala del 0 al 5, ¿qué importancia tiene la comodidad para ti? ¿Por qué respondiste de la forma que lo hiciste? ¿Cómo se manifiesta tu afán de comodidad en tu vida diaria?

¿Puedes ver algún aspecto de tu vida en el cual tu afán de comodidad esté limitando lo que podrías hacer para Dios? Si es así, ¿cuáles son esos aspectos?

¿Qué te parecería salir de tu zona de comodidad con el fin de servir a Dios de alguna forma? ¿Cómo te sentirías acerca de algo así? ¿Cómo puedes proclamar a Jesús con tu vida?

EL TEMOR DEBE CAER Cuando uno lee la historia de David y Goliat en la Biblia, una de las primeras cosas que advierte es ...
02/05/2020

EL TEMOR DEBE CAER

Cuando uno lee la historia de David y Goliat en la Biblia, una de las primeras cosas que advierte es que los guerreros del ejército israelita «se turbaron y tuvieron gran miedo» a causa de aquel gigante (1 Samuel 17:11). Goliat comenzaba todos los días con sus burlas. A medida que pasaba el tiempo, toda aquella desmoralización y humillación había tenido un efecto sobre los israelitas. Habían comenzado a creer que, a pesar de sus mejores esfuerzos, les iba a suceder algo indeseable… Su derrota.

Básicamente, esta es la definición del temor: la creencia de que hay algo que lo va a dominar a uno, sin que pueda hacer nada por detenerlo. Este temor se puede manifestar de muchas maneras diferentes: ansiedad, nervios, preocupación, estrés, terror, desesperación, pánico, por nombrar solo unas cuantas… y esas cosas pueden brotar en tu vida desde diversas fuentes. Tal vez experimentes el temor como consecuencia del ambiente en el cual creciste. O quizá tu familia trataba la vida como una gigantesca amenaza que nunca disminuía. En cualquier minuto, algo podía salir mal… y es muy probable que así fuera.

O tal vez sientas temor como consecuencia de que has estado tratando de esconder los errores y las imperfecciones que tienes en tu vida. Te avergüenzas de algo que hiciste en el pasado, y te preocupa que un día alguien lo vaya a publicar y lo saque a la luz. O tal vez sientas temor como consecuencia de que has estado tratando de controlar demasiadas cosas en tu vida. Te has dado cuenta de que la mayoría de las cosas de la vida se hallan fuera de tu control, y esto te hace temer por lo que vaya a suceder en el futuro.

El gigante del temor puede penetrar en tu vida y comenzar a dominarte. Te puede desmoralizar y terminar disminuyendo la gloria de Dios en tu vida, erosionando tu sensación de seguridad, robándote el sueño, cegándote y haciendo que dejes de alabar a Dios. El temor es un gigante implacable. Y es un gigante que debe caer por medio del poder de Jesús.

La solución cuando te enfrentes al gigante del temor no está en tu firmeza, sino en tu fe en Jesús. No se trata tanto de decirle: «Temor, vete», como de confesar: «Tengo la seguridad de que Jesús es más grande que este gigante, y que ya lo derrotó». En Romanos 10:17, Pablo afirma: «Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo». Cuando tú ves y escuchas a Dios en su Palabra y por medio de ella, esa Palabra te permite ver y oír que Él es mayor que tu gigante. Eso edifica tu fe, y esa fe tuya se convierte a su vez en la piedra que calla al gigante que ya está derrotado.

Así que hoy, identifica la fuente de tu temor y ponla en las manos de Jesús. Recuérdate a ti mismo que con Dios, todo es posible (lee Mateo 19:26) y que Él puede vencer a este gigante. Recuerda que Jesús te ha prometido que siempre estará contigo (lee Hebreos 13:5). Nombra eso que te está manteniendo despierto por las noches, y después descarga esas preocupaciones sobre Aquel que ha prometido cuidar de ti (lee 1 Pedro 5:7). Después llena tu boca de alabanza, porque ver el poder de Dios, reconoces su amor por ti, y sabes que Él nunca te va a fallar. Su misericordia nunca te va a faltar (lee Lamentaciones 3:22).

Cuando hagas esto, incluso a pesar de que la causa de tu temor tal vez no desaparezca, estarás relegando activamente tu temor al lugar que realmente le corresponde: a las manos de Cristo.

Responde

Lo opuesto al temor no es la valentía, sino la fe. ¿Qué comprende la fe en Jesús cuando tú estás luchando contra el gigante del temor? ¿Qué necesitas creer? ¿Qué necesitas hacer?

¿Qué te ayuda a convencerte de que Dios es mayor que tus temores y ha vencido a lo que tú temes, sea lo que sea?

¿Qué papel desempeñan la alabanza y la adoración en tu enfrentamiento con el temor? ¿Por qué son tan importantes?

MU**TO, PERO AÚN MORTÍFER El relato épico sobre David y Goliat es una de las historias más conocidas de la Biblia. A un ...
30/04/2020

MU**TO, PERO AÚN MORTÍFER

El relato épico sobre David y Goliat es una de las historias más conocidas de la Biblia. A un lado del valle de Elá se encuentra el ejército filisteo, con su campeón de 2,7 metros de altura llamado Goliat. Al otro lado del valle se encuentra el ejército israelita, acobardado en su temor, bajo el liderazgo de su rey, llamado Saúl. Durante cuarenta días, Goliat se ha estado burlando de los israelitas, a quienes ha mantenido dominados por el temor. Día tras día, los ha estado retando para que envíen a un soldado que se enfrente con él de hombre a hombre. Pero hasta este momento, nadie se ha ofrecido.

Tal vez tú te puedas identificar con los apuros de los israelitas. Hay algún gigante que está de pie frente a ti, burlándose de ti, acosándote e insultándote. Tal vez sea el miedo. O tal vez la ira. Es posible que sea una sensación de rechazo. O que sea el gigante taimado, pero demasiado familiar, de la comodidad, que te está empujando a vivir para algo inferior. Hasta es posible que se trate de una adicción.

Cualquiera que sea el gigante que hay en tu vida, día tras día te ha estado robando poder. Has tratado de parar las burlas, pero te sientes inmovilizado. Reprimido. Paralizado sin poder avanzar. En última instancia, sabes que no estás viviendo la plenitud y la libertad de vida que Dios quiere para ti.

La buena noticia es que Dios ha abierto un camino para que caigan esos gigantes. Todo comienza cuando crees que, a pesar de que el gigante contra el cual peleas es grande, no es más grande que Jesús. De hecho, Él ya ha derrotado a los gigantes que hay en tu vida. Cuando Él vino a esta tierra, soportó el in****no para ti en la cruz y se levantó de la tumba para que tú te pudieras quitar de encima la perspectiva de una vida destinada al fracaso. Vino para liberarte de los gigantes que se levantan contra ti y te tienen paralizado de temor.

Jesús ya venció al enemigo. Sin embargo, como en 1 Pedro 5:8, todavía el diablo «ronda… buscando a quién devorar». En muchos sentidos, es como una serpiente con la cabeza cortada. Cuando uno mata una serpiente, se tiene que asegurar de enterrar la cabeza, porque aún después de la muerte, la serpiente sigue teniendo una dosis mortal de veneno en los colmillos. Si pisas la cabeza de una serpiente mu**ta, todavía puedes salir envenenado. De igual manera, aunque Jesús quebrantó en la cruz el poder de Satanás, este todavía puede inyectar su veneno mortal en nuestra vida. Está mu**to, pero aún puede matar.

En ese caso, tal como presentaremos en este estudio, la meta consiste en no pisar la cabeza de la serpiente. En la práctica, eso significa resistir al diablo (lee Santiago 4:7), equiparnos con las defensas que Jesús nos ha proporcionado (lee Efesios 6:10–18) y apoyarnos en su suficiencia (lee Proverbios 3:5). Significa que Él es tu David en la historia, y que tú nunca podrás derribar gigante alguno por medio de tu propio valor, tu fuerza de voluntad o tus esfuerzos. Siempre es Jesús el que hace caer al gigante.

Si realmente quieres ver la victoria sobre los gigantes que haya en tu vida, es necesario que comprendas que dependes de la suficiencia total de Jesucristo. La victoria depende por completo de que confíes en Cristo y no de que trates de triunfar tú mismo. Para dar el primer paso contra tu enemigo mu**to, pero aún mortal, tienes que hacer este cambio de paradigmas en tu mente. Cristo es la única fuerza que produce un cambio.

Responde

¿Cómo respondes ante la idea de que Jesús, y no tú, es el David que ha derrotado al gigante que tienes en tu vida? ¿Cuáles son las consecuencias de esto para la forma en que vives tu vida?

Jesús vino a la tierra para aplastar el poder del pecado y de la muerte, y ya venció al enemigo. ¿Cómo cambia esto las cosas en tu manera de ver al gigante que tienes en tu vida?

¿De qué maneras te vas logrando acercar a Jesús de manera que no llegues a pisar la venenosa cabeza de tu enemigo derrotado?

27/04/2020

La Iglesia Unida

La iglesia no es un salón donde solemos reunirnos para dar culto a Dios y oír Su Palabra. Jamás el Nuevo Testamento llamó “iglesia” a un edificio material. Nosotros no vamos a la iglesia, nosotros SOMOS LA IGLESIA.

La iglesia no se construye con ladrillos y cemento, sino que está formada por hombres y mujeres que han nacido de nuevo al reconocer a Jesús como su Señor y Salvador. La iglesia es la comunidad de los redimidos, es la familia de Dios, el pueblo del Señor.

Aunque la iglesia tiene la buena y saludable costumbre de congregarse, no es en sí misma una congregación. Porque, ¿cuántas horas al día estamos congregados? La mayor parte del tiempo estamos “descongregados”, ¿y acaso por eso dejamos de ser Iglesia? ¡Claro que no! Somos Iglesia las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana. Todos los días, todo el tiempo, la Iglesia está en nuestras casas también, en todo lugar donde los creyentes nos encontramos, esparcidos por el mundo para manifestar la vida de Cristo y compartir las buenas noticias del Reino de Dios.

Por eso es importante que en medio de esta crisis sanitaria, donde los sistemas de salud de gran parte del mundo han colapsado, usted, por prevención pueda quedarse en casa y CONGREGARSE EN CASA. Estoy seguro que miles de iglesias en el mundo están teniendo sus reuniones de manera online, ya sea por plataformas digitales de video o desde las redes sociales. Es importante que no deje de congregarse, y permanecer en la fe, sabiendo que Jesús ha vencido sobre toda enfermedad y toda peste.

Seamos Iglesia, brillemos con la luz de Cristo y confiemos en su Poder, porque Él ha vencido.

25/04/2020

Su Palabra no pasará

El hombre ha hecho grandes avances. Desde lo científico, lo tecnológico, la medicina y en muchas áreas más, los avances han sido abismales en los últimos tiempos. Sin embargo, frente a esta enfermedad, el Coronavirus, no hay nada que la ciencia y la medicina puedan hacer en lo inmediato. Lo que nos recomiendan es volver a lo básico. Las prevenciones y cuidados básico con respecto a nuestra higiene personal. Frente a tanto avance del hombre, tenemos que volver a lo básico. En Mateo 24: 35 podemos leer que “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.” Todo puede cambiar, todo puede girar, todo puede ser trastornado, pero la Palabra de Dios y lo que Él te ha prometido jamás pasará. La fidelidad de Dios estará sobre tu vida, verás su bondad y su misericordia una vez más. Él hará un milagro sobre tu vida, Su Palabra no pasa, Él estará a tu lado siempre.

La Palabra nos enseña que Jesús resucitó, y ese poder vive en nosotros, sus promesas permanecerán y su influencia en este tiempo es trascendental y trae vida. No deje de confiar, no deje de vivir en la victoria de Jesús.

24/04/2020

El perfecto amor de Jesús

Aquel que teme necesita una revelación del amor de Dios porque vive engañado por las mentiras que el enemigo le hizo creer. El temor te hace vivir bajo el poder de una ilusión, un pensamiento irreal que no te permite vivir en libertad. Solamente el amor de Jesús echará fuera el temor.

Aquel que tiene padre no es huérfano, solamente quien no lo tiene, lo es. Por lo tanto, cuando alguien dice «tengo padre» pierde la condición de huérfano. Por eso, Jesús nos enseñó a orar el Padre Nuestro, y todo aquel que invoca a Dios como Padre ya no es más huérfano porque tiene como padre al Creador del cielo y de la tierra, a aquel para el que nada es imposible, que vela por tu vida de día y de noche.

Frente al temor que está invadiendo el mundo con este virus, los cristianos somos llamados a perfeccionar nuestra fe. Crea en Dios y créale a Dios hoy más que nunca. Los problemas y la enfermedad son armas del enemigo para apagar el fuego que usted tiene encendido por Jesús. No deje que esos miedos y problemas lo apaguen. En cambio, levante su voz en oración y clamor a Dios por misericordia y piedad. Dios cuida su vida y verá que Él es fiel

24/04/2020
Dios es Nuestro Unico Socorro Para Siempre
05/04/2020

Dios es Nuestro Unico Socorro Para Siempre

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