23/10/2025
FALTARLE EL RESPETO A UN PASTOR
Faltarle el respeto a un pastor no es solo una falta de educación, sino una falta de discernimiento espiritual. El pastor no es perfecto, pero ha sido puesto por Dios para velar por las almas (Hebreos 13:17).
Deshonrar a quien Dios llamó, es desafiar la autoridad que Dios mismo estableció.
David tuvo oportunidad de herir a Saúl, un rey que ya había perdido el favor de Dios; sin embargo, dijo:
“¿Quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente?” (1 Samuel 26:9)
No respetar al pastor, murmurar contra él o desacreditar su ministerio, hiere el corazón de Dios y detiene el fluir espiritual dentro de una congregación. Cuando un creyente pierde el respeto por su pastor, también pierde la cobertura, la corrección y la bendición que vienen bajo esa autoridad.
Respetar no significa idolatrar, sino reconocer el orden divino. Dios no bendice el desorden, y una iglesia sin honra hacia sus líderes se vuelve una congregación sin dirección.
El pastor no busca veneración, sino obediencia al consejo de Dios; no exige sumisión ciega, sino amor, lealtad y oración.
Por eso, el creyente maduro honra, ora y defiende a su pastor, entendiendo que al hacerlo, honra al Dios que lo estableció.
creditos a quien corresponda....