06/07/2026
3 pasos para una transformación de vida
El Señor les da a todos la oportunidad de tener una vida feliz. Eso no significa que no surgirán problemas y luchas, pero ser feliz no depende de factores externos, sino de lo que cada persona lleva en su interior.
De acuerdo con la Biblia, el profeta Joel fue muy directo al dirigirse al pueblo de Israel cuando atravesaban uno de sus peores momentos, mostrándoles lo que la mayoría no quería ver. Actualmente no es distinto. Algunas personas intentan distraerse de los problemas con sustancias, juegos de azar, redes sociales, porque el mal no quiere que nadie se detenga, analice y entienda su verdadera situación.
Pero era necesario actuar… El profeta dijo: “Tocad trompeta en Sion” (Joel 2:15). Y Dios mandó tocar una trompeta para despertarlos y que se dieran cuenta de la ruina en la que estaban viviendo. Al llamar su atención, les dio los 3 pasos para una tener una vida transformada.
El arrepentimiento: La crisis que atravesaron no fue por las plagas; era un problema espiritual, es decir, estaban lejos de Dios. Asimismo, los días de hoy muchos tampoco lo buscan ni tienen tiempo para Él. No obstante, dijo: “Aun ahora —declara el Señor— volved a Mí de todo corazón” (Joel 2:12).
El derramamiento: Tras el arrepentimiento, Dios prometió enviar lluvias, para regar la tierra y traer de vuelta la prosperidad. Pero más importante que el derramamiento de la lluvia era el derramamiento de Su Espíritu Santo. “Y sucederá que después de esto, derramaré Mi Espíritu sobre toda carne” (Joel 2:28). Dios no le está condenando, quiere vivir en la persona y guiarla.
El libramiento: El Señor no se alegra al ver nuestras lágrimas; quiere nuestra felicidad. Pero depende de las decisiones que cada uno tome. “Y sucederá que cualquiera que invoque el Nombre del Señor será salvo, porque en el monte Sión y en Jerusalén estarán los libertados” (Joel 2:32). Dios quiere que esa promesa se cumpla, pero es necesario analizar en qué situación se encuentra cada uno.
La Hoguera Santa es exactamente eso. Quienes quieren una vida transformada tienen que pasar por estos pasos. El Señor llama a todos, pero obedecerlo es una elección personal.