01/01/2026
Al llegar al final de este año, hacemos una pausa para reconocer la fidelidad de Dios. No todo fue fácil; hubo momentos de alegría, pero también pruebas y aprendizajes. Sin embargo, hoy podemos afirmar con certeza que Dios no nos abandonó en ningún momento.
La Palabra nos recuerda:
“Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios” (Salmos 103:2).
Este es un tiempo para agradecer, no solo por lo que entendimos, sino también por aquello que aún no comprendemos, confiando en que Dios obró en todo.
El fin de año también nos invita a examinar nuestro corazón:
“Examinemos nuestros caminos, y volvamos a Jehová” (Lamentaciones 3:40).
Dios nos llama a soltar cargas, perdonar, sanar y para entrar al nuevo año con un corazón renovado.
Que al iniciar este nuevo año avancemos con fe, recordando que Aquel que nos sostuvo hasta hoy, también caminará con nosotros mañana. Confiemos, descansemos y sigamos adelante, porque Dios sigue siendo fiel.