08/08/2026
A veces no necesitamos que Dios haga algo nuevo, sino recordar todo lo que ya hizo.
“Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.” (Salmos 103:2).
Entre las preocupaciones, las respuestas que todavía esperamos y el ritmo de cada semana, es fácil perder de vista cuánto nos ha sostenido Dios. Por eso David le habla a su propia alma y le dice: no te olvides.
Al comenzar este sábado, hagamos memoria. Recordemos sus cuidados, sus respuestas, su perdón y también esas veces en las que estuvo presente sin que lo notáramos.
Hoy tenemos muchos motivos para agradecer. Que no se nos olvide ninguno.
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