25/05/2026
En Joel 2, verso 25, Dios declara algo poderoso:
"Restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el
revoltón y la langosta." Antes de prometer el
derramamiento del Espíritu, Dios promete
restauración. De las cosechas. Del gozo. De la
abundancia. De todo lo que se había perdido
Eso significa que el Pentecostés no fue solo una
experiencia espiritual personal. Fue la señal de que
había llegado una nueva temporada en todas las
áreas de la vida: finanzas, relaciones, salud,
propósito.
El problema es que muchos solo han creído en el
Espíritu Santo para sentirse bien o para hablar en
lenguas - sin entender que el Espíritu Santo debe
marcar un cambio total en tu vida. Si tienes el
Espíritu Santo, tienes derecho a todo lo que se
prometió cuando Él se derramara.
Los años que la oruga comió pueden ser
restituidos. Lo que se perdió puede ser recuperado.
Lo que fue destruido puede ser restaurado.
Esa es la promesa cumplida que estás celebrando
Col. San Antonio Ixmiquilpan Hidalgo 🇲🇽
Servicio Sobrenatural Domingo 10:00am