01/06/2021
En la comunidad de la capilla de San Juan Bosco el 30 de mayo es coronada la Virgen del Rosario, la siguiente imagen se ve como fue coronada.
Quién es la Virgen del Rosario les daremos una breve pero muy rica de información así poder conocer parte de la virgen.
NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO
Un pequeño estudio de Dialnet sobre la devoción de la Virgen del Rosario, es tomar unas palabras de un gran hombre, que tuvo una gran devoción a la Virgen del Rosario, y que encumbro esta oración haciéndola parte de nuestra vida. Este gran hombre fue el Beato Juan Pablo II.
Santo Domingo de Guzmán, muy devoto de la salutación angelica, sucedida que cada vez que la rezaba delante de una imagen de la Virgen, caía de sus labios una rosa que la Virgen recogía, formando una guirnalda, después colocada en la cabeza de su devoto.
Domingo fundó una orden religiosa para mujeres jóvenes convertidas, junto a una capilla dedicada a la Santísima Virgen. Fue en esta capilla, en el año 1208., en donde le suplico a Nuestra Señora que lo ayudara, la Virgen se apareció, en su mano sostenía un rosario y le enseño a Domingo a recitarlo diciéndole que propagara esta devoción y la utilizara como arma poderosa en contra de los enemigos de la fe. Domingo salió de allí lleno de celo con el rosario en la mano, efectivamente, lo predico y con gran éxito porque muchos albigenses volvieron a la fe católica.
El rosario se mantuvo como oración predilecta durante casi dos siglos, después comienza la devoción a extenderse en el siglo XV. En la época del Papa Pío V (1566-1572), cuando los musulmanes controlaban el Mar Mediterráneo y preparaban la invasión de la Europa cristiana, los reyes católicos de Europa estaban divididos y parecían no darse cuenta del peligro inminente. La flota cristiana, compuesta por soldados de los estados papales, de la Venecia, Génova y España y comanda por Don Juan de Austría, entro en batalla contra el enemigo muy superior en número. Antes del ataque, las tropas cristianas rezaron el santo Rosario con devoción. La batalla duro hasta horas, pero al final, los cristianos resultaron victoriosos.
En Roma el Papa que se hallaba recitando el Rosario mientras en el campo de batalla se lograba la decisiva y milagrosa victoria para los cristianos, salió de su capilla y guiado por una inspiración, anuncio con mucha calma que la Santísima Virgen había otorgado la victoria. Don Juan, desde un principio, atribuyo el triunfo de su flota a la poderosa intercesión de Nuestra Señora del Rosario. Agradecido con nuestra Madre, el Papa Pío agrego a las letanías de la Santísima Virgen el título de “Auxilio de los cristianos” e instituyo la fiesta de Nuestra Señora de la Victorias. Más adelante, el Papa Gregorio III cambio el nombre de la fiesta por el de Nuestra Señora del Rosario.
Gregorio XIII el 1 de abril de 1533, extiende la fiesta del Rosario a todas las iglesias y capillas donde se había erigido una cofradía, altar, o se tuviera un gran favor por el Rosario y a nuestra Madre. Tras algunos años de Historia, uno de los grandes protectores del Rosario es, como ya se había indicado anteriormente. San Pío V, que en 1569 resumía y ampliaba todos los privilegios e indulgencias a esta devoción. Durante el tiempo que duro su pontificado se extendió enormemente aquella difusión del Rosario y el 5 de marzo de 1572 promulga la bula “Salvatoris Dómin” en la que recordando la victoria obtenida en Lepanto el 7 de octubre, permite a la cofradía del Rosario de Martovell (Barcelona) que ese día se celebran todos los años una fiesta bajo a la advocación de la Virgen del Rosario.
En 1716 el príncipe Eugenio de Seboya se encomendó a la Virgen del Rosario derrota en Temesvar ejército Turco dos veces más grande que el suyo, el 5 de agosto de 1716, festividad de Nuestra Señora de la Nieves. El Papa Clemente XI, en ese mismo año, atribuyo esta victoria a la devoción manifestada a Nuestra Señora del Rosario fuera celebras por la iglesia Universal el primer domingo de octubre.
Ya en el año 1913ny como consecuencia de la gran reforma litúrgica que quiso descargar de fiestas los domingos, quedo fijada en el calendario universal el 7 de Octubre, aunque la orden Dominica conservó el privilegio de celebrar la fiesta el primer domingo de octubre. A la fecha se celebra el 7 de octubre fiesta Bienaventurada Virgen María del Santísimo Rosario.