19/06/2026
Con el principio de Solus Christus (Solo Cristo), la Iglesia durante la Reforma buscó recuperar una verdad que había sido oscurecida: Cristo es suficiente para la salvación.
No necesitamos mediadores adicionales, méritos humanos ni tradiciones que ocupen el lugar que pertenece únicamente al Señor Jesucristo.
Pero este llamado sigue siendo necesario hoy. Los ídolos han cambiado de forma. Ya no son solamente imágenes o figuras religiosas; ahora pueden ser el dinero, el éxito, la aceptación social, el entretenimiento, la comodidad o incluso nosotros mismos.
Cuando cualquier cosa ocupa el lugar de Cristo en nuestros afectos, pensamientos y prioridades, hemos perdido de vista su supremacía.
Por eso, la proclamación de Solo Cristo debe seguir resonando con fuerza en nuestra generación.
Acompáñanos en este tiempo de estudio mientras exploramos una de las cinco solas de la Reforma: Solus Christus.
"Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre." (1 Timoteo 2:5)