17/04/2026
María Guadalupe Martínez, salesiana cooperadora, nos comparte desde el corazón lo que significa para ella formar parte de la obra salesiana, donde ha servido durante 43 años como catequista, entregando su tiempo, su fe y su amor a tantas generaciones. Hoy, también continúa su misión apoyando en el comedor Mamá Margarita, un espacio donde cada gesto, cada sonrisa y cada plato servido se convierten en un acto de amor.
Su testimonio nos recuerda que servir no es solo dar, sino encontrarse con el otro, reconocer su dignidad y descubrir a Dios presente en cada persona.
Gracias, Lupita, por tu entrega generosa y por enseñarnos que cuando se sirve con el corazón, todo cobra un sentido más profundo. 💛