03/08/2026
Hoy la Iglesia celebra a Nuestra Señora de los Ángeles, Patrona de Costa Rica.
María no reemplaza a Cristo, ni ocupa el lugar que solo pertenece a Dios. Todo lo contrario: su misión siempre ha sido conducirnos hacia su Hijo.
La advocación de la Virgen de los Ángeles nos recuerda que Dios mira con predilección a los humildes. No es casualidad que, según la tradición, la pequeña imagen conocida como “La Negrita” apareciera en un lugar sencillo y fuera encontrada por una mujer humilde. Dios sigue manifestando que su gracia no depende de la riqueza, el poder o la posición, sino de un corazón dispuesto a recibirlo.
Como católicos, no adoramos a María. La veneramos porque ella es la Madre de Jesús y nuestra Madre, entregada por Cristo desde la cruz cuando dijo al discípulo amado: «Ahí tienes a tu madre» (Jn 19,27).
Su intercesión jamás nos aleja de Dios; al contrario, nos impulsa a acercarnos a Él con mayor confianza. Ella es la primera discípula, la mujer que dijo “sí” a la voluntad del Padre y que continúa repitiéndonos las mismas palabras que pronunció en Caná: «Hagan todo lo que Él les diga» (Jn 2,5).
Que en este día aprendamos a refugiarnos bajo su manto, no para quedarnos allí, sino para caminar con más firmeza hacia Jesucristo. Que Nuestra Señora de los Ángeles fortalezca nuestra fe, consuele a quienes sufren, proteja a las familias y alcance para todos la gracia de perseverar en el amor de Dios.
Nuestra Señora de los Ángeles, Patrona de Costa Rica, ruega por nosotros.