20/08/2026
Amén
¿Qué puertas abres en tu vida?
Al igual que una puerta en un hogar que brinda seguridad y calidez, Jesús nos ofrece un acceso inigualable a la paz y la plenitud que tanto anhelamos. Entrar por esa puerta no es solo un acto de fe; es un compromiso de seguir sus pasos en medio de las incertidumbres de la vida. Cada vez que nos sintamos abrumados o perdidos, recordar que tenemos esa entrada a la salvación nos puede reconfortar y revitalizar. También nos habla sobre la polaridad entre la vida y la muerte, entre la abundancia y la carencia. En este pasaje, Jesús describe la función del ladrón como alguien que solo viene a causar daño y sufrimiento. Por el contrario, Jesús ha venido a dar vida en abundancia, lo que implica que su misión es la de proporcionar a las personas las herramientas necesarias para vivir plenamente en todas las áreas de su vida.
Hoy Jesús con esta palabra se presenta como una puerta, una nueva oportunidad, ¿Le abres?