06/11/2024
DUERME EN EL SEÑOR.
Martes 5 de Noviembre de 2024
Zamora, Michoacán.
Duerme en los brazos del Señor, hermano Salvador Bautista Madrigal, quien fuera miembro en este lugar por varios años; miembro de la iglesia de Iglesia de Ichan, Michoacán. constante y fiel a la Elección, solícito para las cosas de Dios.
El hermano Salvador Bautista, fue convertido a la iglesia de Dios en el año de 1986, a la edad de 57 años, sirviendo en el camino del señor 38 años firmemente.
De profesión fue comerciante y campesino.
En el transcurso de su carrera espiritual, fue una de las primeras almas y uno de los pilares en la apertura de la iglesia de Ichan, Michoacán en el año de 1990.
Fue parte del grupo de evangelización en su pueblo natal.
Hoy ha sido llamado al descanso de los justos y se encuentra gozando la vida eterna.
"... He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida..."
2 Timoteo 4:7-8
DUERME EN EL SEÑOR.
Martes 5 de Noviembre de 2024
Zamora, Michoacán.
Duerme en los brazos del Señor, hermano Salvador Bautista Madrigal, quien fuera miembro en este lugar por varios años; miembro de la iglesia de Iglesia de Ichan, Michoacán. constante y fiel a la Elección, solícito para las cosas de Dios.
El hermano Salvador Bautista, fue convertido a la iglesia de Dios en el año de 1986, a la edad de 57 años, sirviendo en el camino del señor 38 años firmemente.
De profesión fue comerciante y campesino.
En el transcurso de su carrera espiritual, fue una de las primeras almas y uno de los pilares en la apertura de la iglesia de Ichan, Michoacán en el año de 1990.
Fue parte del grupo de evangelización en su pueblo natal.
Hoy ha sido llamado al descanso de los justos y se encuentra gozando la vida eterna.
"... He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida..."
2 Timoteo 4:7-8