09/12/2022
2 REYES 17
Bien dice el refrán: “No hay plazo que no se cumpla ni fecha que no se llegue”, y este día la lectura nos presenta como después de doscientos años del rey Salomón y veinte reyes “Que no hicieron lo recto delante de los ojos de Dios.” El pueblo de Israel del Norte, fueron llevados cautivos y desaparecieron como nación. Las razones podríamos enumerar algunas.
1. Ingratitud con Dios: “Porque los hijos de Israel pecaron contra Jehová su Dios, que los sacó de tierra de Egipto, de bajo la mano de Faraón, rey de Egipto, y temieron a dioses ajenos, y anduvieron en los estatutos de las naciones que Jehová había lanzado de delante de los hijos de Israel, y en los estatutos que hicieron los reyes de Israel.” (2 Reyes 17:7-8).
2. Idolatría: “Y los hijos de Israel hicieron secretamente cosas no rectas contra Jehová su Dios, edificándose lugares altos en todas sus ciudades, … a la manera de las naciones que Jehová había traspuesto de delante de ellos, e hicieron cosas muy malas para provocar a ira a Jehová. Y servían a los ídolos, de los cuales Jehová les había dicho: Vosotros no habéis de hacer esto.” (2 Reyes 17:9-12).
3. No escucharon los llamados de Dios: “Jehová amonestó entonces a Israel y a Judá por medio de todos los profetas… Diciendo: Volveos de vuestros malos caminos, y guardad mis mandamientos y mis ordenanzas, conforme a todas las leyes que yo prescribí a vuestros padres, ... Mas ellos no obedecieron, antes endurecieron su cerviz, … Y desecharon sus estatutos, y el pacto que él había hecho con sus padres, y los testimonios que él había prescrito a ellos; y siguieron la vanidad, y se hicieron vanos, … Dejaron todos los mandamientos de Jehová su Dios, ….” (2 Reyes 17:13-18).
“Hasta que Jehová quitó a Israel de delante de su rostro, como él lo había dicho por medio de todos los profetas, sus siervos; e Israel fue llevado cautivo de su tierra a Asiria, hasta hoy.” (2 Reyes 17:23). Precisamente el capítulo de hoy nos señala el origen de los samaritanos, pueblo que llegó a ser despreciado por los judíos, pero amado por nuestro Señor Jesucristo. Recordemos que los habitantes de esa parte de Canaán eran idólatras, crueles, perversos y fueron arrojados para que el pueblo de Israel heredara la tierra. Por los mismos pecados “Jehová quitó a Israel de delante de su rostro” Y el rey de Asiria repobló a Samaria con personas de diferentes lugares: “Y trajo el rey de Asiria gente de Babilonia, de Cuta, de Ava, de Hamat y de Sefarvaim, y los puso en las ciudades de Samaria, en lugar de los hijos de Israel; y poseyeron a Samaria, y habitaron en sus ciudades.” (2 Reyes 17:24). Estos no tenían conocimiento de Dios. Los leones estaban causando mucho daño y los habitantes pidieron ayuda a Asiria, quien buscó un sacerdote israelita que desafortunadamente practicaba la adoración de los becerros de oro de Jeroboam y los habitantes de Samaria terminan practicando, algo que Dios aborrece. Una mezcla de verdad y error.
“Pero cada nación se hizo sus dioses… Temían a Jehová, y honraban a sus dioses, según la costumbre de las naciones de donde habían sido trasladados… Así temieron a Jehová aquellas gentes, y al mismo tiempo sirvieron a sus ídolos…” (2 Reyes 17:25-41). Triste y cruel realidad de un pueblo privilegiado que despreció las bendiciones de lo alto.
“Si Israel hubiese escuchado los mensajes de los profetas, se le habría ahorrado la humillación que siguió. Pero el Señor se vió obligado a dejarlo ir en cautiverio porque persistió en apartarse de su ley. El mensaje que le mandó por Oseas fué éste: “Mi pueblo está destruído por falta de conocimiento. Por cuanto tú has rechazado con desprecio el conocimiento de Dios, yo también te rechazaré, ... Puesto que te has olvidado de la ley de tu Dios.” Oseas 4:6 (VM).” Profetas y Reyes, pág., 222.
Ptr. Martin Olvera García.