04/12/2025
Escuela Dominical.
30 de noviembre de 2025.
H. Matamoros, Tamps, MX.
La iglesia de este lugar se reunió para adorar a Dios y a su hijo amado Jesucristo apresurando sus pasos y dar gracias por las bendiciones que nos da día con día, pero también en busca del alimento espiritual. Siendo una hermosa bendición para la iglesia del señor estar en la mente de un Siervo de Dios y Apóstol de Jesucristo con ese cuidado, teniendo un intercambio de ministros siendo nuestro hrno E.E Abimael Sandoval Luna exponiendo el tema:
-LA LIBERALIDAD
Fruto de la Santidad y Oración.
Como hijos de Dios tenemos mandamiento de amar a nuestro Padre celestial con todo nuestro corazón, para ello nos preparó obras para que por ellas cumplamos este mandato y le manifestemos amor y gratitud, siendo una de ellas el diezmo y las ofrendas que son demandadas, agradables y recompensadas por Dios. El dar, nos identifica con nuestro Creador, quien es dador por excelencia y perfecto en amor. Diezmar y ofrendar son un fruto de la fe, del amor y de gratitud, es una obra de olor grato a Dios. El hijo amoroso y agradecido se torna generoso y busca con sus diezmos y ofrendas el bien común de la Iglesia, su prosperidad y bienestar, sin esperar recibir nada a cambio. Quien practica la liberalidad con firmeza y convicción, contribuye al engrandecimiento de la obra de Dios en todas sus necesidades.
Mencionando dos puntos importantes para tener la liberalidad:
*1– La santidad* .
Estamos en el camino hacia la perfección, aunque aún no hayamos alcanzado su plenitud. Es fundamental reconocer nuestras limitaciones humanas y depender de la gracia de Dios para guiarnos en nuestro proceso de santificación Debemos recordar que solo Dios es perfecto en sí mismo, pero con su ayuda, manifestada en su santa doctrina, y la dirección del Espíritu Santo, podemos crecer en santidad y reflejar su carácter en nuestras vidas.
*2– La oración.*
La oración es una dádiva divina que Dios, en su presencia preparó para sus hijos en su trayecto o peregrinación sobre la tierra hacia la vida eterna. Conocedor el Señor que su pueblo ha sido de la esperanza de salvación, si es necesario que tenga que pasar por diversas pruebas al margen de las necesidades naturales, les es imprescindible la oración, puesto que en todo tiempo se puede disponer de sus beneficios: nos permite comunión y comunicación con Dios; genera gozo y paz; se obtiene la ayuda, consuelo, fortaleza, seguridad, felicidad... al grado de que, la perseverancia en la oración, nos garantiza el triunfo en el Señor.
La santidad y la oración nos llevan a la liberalidad, en donde se nos hacía la invitación de que seamos liberales en todo tiempo sin esperar nada a cambio, que nos acerquemos a Dios por medio de la oración y que seamos santos, jamás renegando y que todo lo que hagamos sea de voluntad, con amor y gratitud.