06/01/2021
Soy una persona que le encanta platicar. Platico por todo, absolutamente TODO. Desde niña mis padres lo notaron y por supuesto mis hermanos y familiares cercanos también. Pero a como fui creciendo empece a notar que no a todos les interesa lo que tengo que contarles. No todos le dan la misma importancia a mis conversaciones dependiendo de mis sentimientos. Si es algo que me alegro el día, o algo que me hizo llorar. Asi que comencé a escribir.
Hasta que recordé esta frase que penetro en mi corazón.. "platica con Dios". Desde pequeña me familiarizaron con eso, pero lo hicieron de diferente manera. Orar, es hablar con Dios. Sin embargo me enseñaron que eso se hace antes de dormir y cuando necesito algo, puedo pedírselo y el me escuchara. Pero cuando comencé a realmente platicar con Dios lo comprendi.
A Dios le puedo platicar TODO! Cuando estoy en aprietos y necesito su ayuda, cuando me encuentro triste sin consuelo, cuando estoy realmente molesta y llena de amargura, pero a Dios también le gusta escuchar cuando nos va bien y estamos alegres por algo que, seguro el ya sabe que sucedió pero le gusta escucharnos. Y eso es lo que me encanta de LA DIFERENCIA DE HABLAR CON DIOS.
Que el JAMAS se aburre de mi voz, que a El le encanta ver como le cuento las cosas con esos detalles que otras personas podrán decir "Ay ya, y luego?" Jaja, El no! El esta atento!
Por eso te animo a que comiences hacerlo. Dios siempre estará ahí dispuesto a escucharte, quiere escuchar lo que sientes, lo que piensas, lo que quieres hacer, tus proyectos e incluso los que ya lograste.
Pero, ¿sabes cual es la mejor parte? Que te responde. Si, Dios responde y te hace sentir su alegría y tambien su consuelo. Incluso si no tienes ninguna palabra y lo único que sale es llanto o silencio. Hazlo. El conoce lo profundo de tu corazón. Lo puedes hacer en cualquier momento. No necesitas internet, solo háblale con tu mente y corazón. Hay muchas ventajas de hablar con Dios pero... mejor averigualas tu. 😄😉
J.H