16/08/2026
La fe que no se rinde
El Evangelio de hoy, Mateo 15, 21-28, nos presenta a una mujer cananea que se acerca a Jesús con una petición desesperada: “Señor, ayúdame”.
Ella no pertenece al pueblo elegido, pero eso no la detiene. Insiste, permanece cerca de Jesús y confía, aun cuando parece que no recibe respuesta. Su fe es tan grande que Jesús termina diciéndole: “Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas.”
Qué hermoso mensaje para nosotros: Dios no siempre responde en el momento ni de la manera que esperamos, pero eso no significa que no nos esté escuchando.
La cananea nos enseña a no abandonar la oración cuando las cosas se complican, cuando sentimos silencio o cuando parece que nuestras súplicas no tienen respuesta. Nos enseña que una fe verdadera no consiste solamente en creer cuando todo va bien, sino en seguir confiando cuando todavía no vemos el milagro.
Hoy, quizá también nosotros necesitamos acercarnos a Jesús con humildad y decirle:
“Señor, ayúdame. Tú conoces lo que llevo en el corazón. Aumenta mi fe para no rendirme, fortalece mi esperanza para seguir esperando y enséñame a confiar en Ti, incluso cuando no entiendo tus caminos.”
Que la fe de aquella mujer cananea nos inspire a seguir buscando a Jesús, a insistir en la oración y a confiar plenamente en su amor. Porque una oración que nace de un corazón que confía jamás es inútil. 🙏🏻❤️
Señor, que mi fe sea más grande que mis dudas, y mi confianza en Ti más fuerte que cualquier dificultad.