25/11/2018
Agradezco a los sacerdotes, autoridades, movimientos o grupos laicales, ministros extraordinarios de la sagrada Comunión y todas las personas que con su tiempo y ayuda material hicieron posible este Congreso Eucarístico.
Dios derramó su gracia sobre cada uno de nosotros estos días; inflamados por el contacto con Jesús Eucaristía seguiremos perseverando en el llamado a ser Misioneros del Amor de Dios. Nos queda la tarea de promover la adoración eucarística y preparar nuestros decantos para la organización de momentos comunitarios.
Por último agradezco al señor Arz. Don Ruy por el acompañamiento y el entusiasmo para este evento.
Que Dios siga bendiciendo el camino de nuestra Iglesia Diocesana. Pbro. Erik Urías