11/03/2026
60 AÑOS DEL FALLECIMIENTO DEL PADRE RICARDO MONGE
9 DE MARZO DE 1966-2026
APUNTES SOBRE LA VIDA DEL PADRE RICARDO MONGE
El Católico. SEMANARIO POPULAR. Hermosillo, Sonora. 20 de Marzo de 1966
Nació en Ónavas el 30 de Octubre de 1899. Fueron sus padres Don José Monge y la señora Doña Felizarda Valenzuela. Se crió en Sahuaripa. Tuvo dos tíos sacerdotes: Ricardo Monge y Melesio Monge.
Vivió en el mineral La Dura e ingresó al Seminario Conciliar, que se ubicaba en las calles Yáñez y Serdán, en Septiembre de 1914.
Confiscado el seminario por la facción carrancista en 1915, continuó bajo la custodia del Padre Martín Portela, rector del seminario y vicario en sede vacante. En 1916 los sacerdotes son expulsados de Sonora y en 1917 Ricardo emigra a Arizona con su tío Melesio. En 1918 ingresó al Seminario y Pontificia Universidad de la ciudad de México.
En 1922 el obispo Juan Navarrete lo invita a colaborar en la formación de los seminaristas en el Colegio Apostólico San Francisco Javier. Fue el primer sacerdote que recibió la ordenación presbiteral por el obispo Navarrete, en 1926.
Fue Vicario Cooperador de Catedral y Capellán de la Capilla del Carmen de 1929 a 1931, años en el que fue encarcelado y desterrado a Sinaloa, durante la campaña desfanatizadora del gobierno del estado de Sonora. Ejerció el ministerio clandestinamente y fue desterrado a Arizona, desde donde atendía, disfrazado para no ser detenido, la población de Nogales, Sonora, y otras poblaciones.
En 1937 es nombrado párroco de La Parroquia de Cananea, donde permaneció por 25 años. Con el apoyo de la comunidad, concluyó el templo y levantó la casa parroquial, hizo un hospital y un asilo de ancianos, levantó tres capillas y dotó a la Parroquia de un salón parroquial, como pocos, pues está equipado con aparatos de cine, pianos, buen sonido y 400 butacas, aparte de que en su primer piso cuenta con imprenta, aulas escolares, comedor, cocina y salón de juntas.
En 1962 la enfermedad y obediencia lo trajeron a Hermosillo como vicario general y capellán del Santuario Guadalupano, en el que levantó el Anexo, Casa y Salón.
José Luis Duarte, “Lichi”, en su columna SAETAS de El Católico, recuerda “su sonrisa franca, de alma blanca, sonrisa que conquista corazones” y “sabía ser enérgico pero con mucha caridad”. En su funeral hubo “aglomeración de fieles en el Santuario”. Reunió “a viejos y estimados sacerdotes: El Padre Nacho de la Torre, El Padre Alba, Vicario General de la Diócesis de Ciudad Obregón, el Padre Historiador Don Ernesto López”.
Fue sepultado en el panteón municipal de Cananea y con el tiempo en el templo de Nuestra Señora de Guadalupe en Cananea.
Divulgación: Armando Armenta Montaño, Pbro.
Cronista de la arquidiócesis de Hermosillo