25/08/2026
Para madrugadores
PASEMOS DEL OTRO LADO
"Pasemos al otro lado" -dijo Jesús a sus discípulos- (Marcos 4:35-41).
Tres cosas llaman mi atención de esta historia, se las doy en corto:
1. Al caer el día, Jesús invita a sus discípulos a cruzar el lago y llegar a la otra orilla. Nótese que esto ocurrió al anochecer. ¿Qué aprendemos de esto? Aun cuando pensemos que nuestro día acabó, que ya lo hemos intentado todo, que nos sintamos viejos, sin fuerzas o que caminamos la última milla..., Dios nos dice que aún podemos hacer algo más, zarpar hacia nuevos puertos, levantar velas y hacer el giro que nuestra vida necesita. ¡Nunca es tarde para comenzar de nuevo! Si bien la noche no es la mejor condición para atravesar un lago, con Dios podemos hacer proezas, no importa si creemos que ya no podemos más, Él piensa que sí puedes cruzar.
2. Una vez estaban en el lago se desató una tormenta de tamañas proporciones. ¿Qué aprendemos de esto? Si bien Jesús invitó a zarpar a sus discípulos, en ningún momento les dijo que sería fácil. El aceptar los desafíos de Dios no significa que habrá paz y sosiego, pero sí que podremos ‘llegar del otro lado’, o sea; conquistar las metas dadas por el Señor.
3. Los discípulos se asustaron muchísimo, supusieron incluso que iban a morir. ¿Qué aprendemos de esto? Pasar del otro lado -comenzar proyectos nuevos, ministerios, trabajos, negocios, carreras, emprendimientos-, demandará de nosotros estar preparados para lidiar con la vida. Ya saben, la vida les lanzará disturbios, rayos y truenos, pero debemos estar listos para eso. Los discípulos estaban inhabilitados para tener el control, dejaron que las circunstancias externas -tormenta, viento-, determinaran su forma de responder a los problemas. Jesús, en cambio, descansaba plácidamente en medio del huracán; él estaba en control, no sucumbió a la presión.
by Gabriel Gil