15/04/2021
15 Abril 2021 #051 Devocional
Ceñidos los lomos.
“Cíñete ahora como varón tus lomos, tú me preguntaras y yo te responderé”. Job 40:7
Tal parece como si Dios estuviere usando un detector de mentiras a través de ceñir a Job con un cinto, y después entrar en un tiempo de preguntas y respuesta.
Esta era la segunda vez que Dios lo ceñía, a través de preguntas. “Ciñe ahora tus lomos como un hombre, y yo te preguntaré, y tú me instruirás.” Job 38:3.
En ocasiones no nos gusta que nos hagan preguntas, pero son necesarias para saber cómo estamos, y hacia dónde vamos. La palabra ceñir proviene de la raíz hebrea “asar”, y significa ajustar, rodear, o apretar. Así como una ciudad es rodeada para proteger.
También significa reducir o moderar algo. Ceñir la cintura se refiere a la práctica de recoger el exceso de tela de una túnica. Ceñirse significa uno que se prepara para un objetivo, para una asignación o para un trabajo. “Dichosos aquellos siervos a quienes el señor, al venir, halle velando; en verdad os digo que se ceñirá para servir, y los sentará a la mesa, y acercándose, les servirá.” Lucas 12:37
El cinturón sostenía unidas todas las partes de la armadura, pero también sostenía una vaina en la cual iba la espada. Un guerrero se colocaba su casco, su coraza, su espada, pero tenía que ceñir su cintura. Ahora, los lomos significan la fuerza del hombre. “Bendice, oh SEÑOR, sus esfuerzos, y acepta la obra de sus manos; quebranta los lomos de los que se levantan contra él y de los que lo odian, para que no se levanten más.” Deuteronomio 33:11
El significado de fuerza es la capacidad de hacer o producir algo. Si juntamos las 2 palabras ceñir y lomos diría así: “Ceñir es ajustar, dar forma, estar listo para desarrollar la capacidad que Dios me ha dado a través del Espíritu Santo”.
Ser ceñido no es cómodo cuando hay excesos en mi vida. Hay personas que andan de aquí para allá sin rendirle cuentas a nadie, y toman la libertad como libertinaje, y estas cosas que hacemos por pequeñas que las veamos, son suficientes para caer. Ya que al ser ceñidos estamos siendo rodeados, cubiertos.
Todo aquel que es ceñido es formado a la imagen de Cristo. La pregunta es ¿Hago lo que yo quiero, o estoy escuchando y obedeciendo a Dios?, ¿Le he permitido a Dios que ajuste mi vida a sus planes, o he decidido hacer las cosas a mi manera?
Muchas veces queremos la obra del espíritu santo, pero no queremos que él nos ciña.
En 1 Pedro 1:13 se nos habla de ceñir los lomos del entendimiento. “Por tanto, ceñid vuestro entendimiento para la acción; sed sobrios en espíritu, poned vuestra esperanza completamente en la gracia que se os traerá en la revelación de Jesucristo.”
Cuando hablamos del entendimiento estamos hablando de la voluntad, mente y corazón. Cuando nosotros tenemos ceñido el entendimiento, nuestra vida está orientada, mi mente mi corazón y voluntad están alineadas hacia el mismo propósito.
Para que Job rompiera el ciclo que estaba viviendo, tenía que permitirle a Dios ser ceñido por él y responderle con la verdad.