13/03/2026
Hoy vivimos una jornada profundamente significativa en nuestra segunda visita al Anexo Fuerza Fénix. Bajo el lema "Mi nombre es importante y maravilloso", compartimos un espacio de reflexión donde los jóvenes no solo escucharon, sino que se conectaron con su propia identidad.
El Valor de Nuestra Identidad
Durante la sesión, los chavos mostraron un interés genuino por conocer la raíz y el significado de sus nombres. Fue emocionante ver cómo, paso a paso, descubrieron que para Dios su nombre no es un dato más, sino una llave que abre una relación personal con Él. Comprendimos que Dios no nos mira como una multitud anónima, sino que nos llama individualmente: Él nos conoce por nombre.
Reflexionamos sobre el orgullo que debemos sentir por ese nombre que nuestros padres eligieron para nosotros, ya sea por una inspiración, por una idea especial o en honor a un ser querido —el abuelo, la abuela o alguien que marcó a la familia—. Ese nombre es nuestra primera herencia.
El Nombre sobre todo Nombre
Nos basamos en dos promesas poderosas que transforman nuestra perspectiva:
El Libro de la Vida: Tal como Jesús lo enseñó, nuestra mayor alegría no proviene de lo que hacemos, sino de saber que nuestros nombres están registrados en el cielo, grabados en el libro de la vida.
La Grandeza de Cristo: Inspirados en Filipenses 2:9-10, recordamos que Dios exaltó a Jesús y le dio "un nombre que es sobre todo nombre". Si el nombre del Padre es santo, el nombre que Él nos dio a nosotros también merece ser honrado y restaurado.
Nos vamos con el corazón lleno, viendo a jóvenes que hoy se miran al espejo con mayor dignidad, sabiendo que son importantes, que tienen un lugar en el mundo y que su nombre resuena con propósito ante los ojos de Dios.