11/12/2025
Hace 2 años partiste a la Casa del Padre. Hace 2 años tu luz en la tierra pareció apagarse, pero en realidad se transformó en la estrella más hermosa que hoy ilumina el cielo. Tu presencia se elevó, pero tu esencia se quedó entre nosotros, acompañando cada paso, cada risa, cada momento de unión fraterna.
Miguel, desde acá te seguimos recordando como eras tú: un ser lleno de amor genuino, de alegría contagiosa, de luz que abrazaba y de una fraternidad que nos enseñó a ser mejores. Tu vida fue un regalo, y tu recuerdo sigue siendo un abrazo que nos sostiene cuando el corazón se hace pequeño.
Aunque ya no caminamos juntos por este mundo, sentimos que nos sigues mirando, guiando y sonriendo desde la eternidad. Gracias por lo que fuiste y por lo que sigues siendo para nuestra frate: un hermano que dejó huella, un alma que permanece viva en cada uno de nosotros.🤍