08/08/2019
ESTUDIEMOS UN POCO DE TEOLOGÍA
DÍA TRES
EL NOMBRE DE DIOS…
Ante la imposibilidad de nuestra mente para descifrar al Dios Infinito, idea que como vimos en el tema anterior, puede no gustarnos, Él se acomoda al nivel de nuestro entendimiento; y aplicando un método pedagógico, se revela con nombres muchos y muy variados.
Sus nombres son antropomórficos. "Se derivan de relaciones humanas y terrenales... y señalan un comprensivo acercamiento de Dios al hombre». En resumen, los nombres principales de Dios en la Biblia proclaman los aspectos de su naturaleza y de su relación con la humanidad.
Aunque la etimología (el estudio del origen de las palabras) es una disciplina valiosa, sus conclusiones por sí mismas no son suficientes para precisar el significado de los nombres divinos. Es necesario con frecuencia considerar el uso de cada uno en su contexto.
Las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamentos son únicas entre los documentos "religiosos" en el sentido de que los nombres de la deidad son autorrevelados.
De los nombres atribuidos a Dios en las Escrituras, unos son simples; otros, compuestos de “El” (singular abreviado de Elohim); otros, compuestos de “Yahweh” (Jehová).
1. Nombres simples
A) El, Elah, Eloah, Elohim. Elohim es el primer nombre que se aplica a Dios en la Biblia (Gn. 1:1) y se refiere genéricamente a Dios en cuanto que es Creador y Rector Supremo del Universo y de cada uno de los seres creados. No es un nombre propio de nuestro Dios vivo y verdadero, pues la Biblia lo usa también con referencia a los dioses falsos (Sal. 95:3), a hombres (Gn. 33:10) y, especialmente, a gobernadores y jueces (Sal. 82:6, comp. con Jn. 10:34), por ejercer una función que, por derecho propio, pertenece a Dios.
La palabra "El" se traduce “Dios” en aproximadamente 225 lugares del Antiguo Testamento, y en cada caso se refiere al poder de Dios usado en favor de su pueblo. Significa, pues, que Dios posee toda forma de poder.
El nombre Elohim indica la revelación primaria de Dios como poder a través de las fuerzas de la naturaleza y la constitución del hombre.
En él se halla también la base de la energía triple que se muestra al revelar la actividad divina: “En el principio creó Elohim los cielos y la tierra... y el espíritu de Elohim se movía sobre la faz de las aguas. Dijo Elohim: ‘Sea la luz’” (Génesis 1:1-2). Aquí hay tres movimientos distintos o afirmaciones acerca de Dios: Elohim, el Espíritu de Elohim, y la Palabra, que aparece en la frase dijo Elohim. Todos están activos en la creación.
B) Yahweh (abreviado: Yah). Con este nombre, nos presenta el texto original del A. T. a Dios en relación protectora y salvadora con respecto a Su pueblo, tanto que, en un mismo versículo (p.ej. en el cap.2 –también en el 3– de Gn.), aparecen juntos Yahweh-Elohim, dando a entender así la distinta relación que cada uno connota. La connotación protectora y salvadora de Yahweh o Yah se hace manifiesta en el nombre de Yeshúah = Jesús, que significa «Yahweh salva».
Sólo en el gran Día de la Expiación era permitido al Sumo Sacerdote pronunciar en el Lugar Santísimo este nombre, mientras todo el pueblo asistente caía sobre su rostro, diciendo: «Bendito sea Su nombre, cuyo Reino glorioso es por los siglos de los siglos» (comp. Lc. 1:31, 33 y Jn. 18:6, donde, al decir Jesús «YO SOY», los que le van a prender retroceden y caen sobre sus rostros).
A través de Jehová o la revelación de Dios como Persona, se profundiza el conocimiento, llegando a ser compañerismo y estableciéndose relaciones éticas. Este conocimiento y compañerismo superiores, iniciados por el pacto abrahámico, toman la forma de una promesa en la que Jehová viene a ser el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, y de su descendencia de generación a generación. es un otorgamiento espiritual,
Define un compañerismo personal que necesita del conocimiento de Dios en la experiencia individual.
Este nombre aparece seis mil ochocientas veintiocho veces en el Antiguo Testamento. "Yahvéh" es el nombre personal e íntimo de Dios por el cual su pueblo podía invocarle como el Señor que había hecho pacto con ellos. Ciertos teólogos c***o Herman Bavinck piensan que es el único "nombre" que incluye toda su revelación. Berkhof comenta:
Este nombre es el que especialmente fue desplazando poco a poco a los otros primeros nombres pues en este, Dios se reveló como el Dios de gracia.
Siempre se ha considerado que este es el más sagrado y el más característico de los nombres de Dios.
C) Adonay. Este nombre, que nuestras versiones traducen por Señor indica de modo especial el gobierno omnipotente de Dios, a quien todo está sujeto. El hebreo Adonay es un plural solemne.
2. Nombres compuestos de «El»
A) El-Shadday. Suele traducirse por «Dios Todopoderoso», con lo que vendría a ser equivalente del griego Pantokrátor. Sin embargo, esta traducción que tanta aceptación ha encontrado entre los teólogos, se debe a una incorrecta versión de la Vulgata Latina. Su verdadero sentido, tal como dice Hertz es «Dispensador de beneficios». Scofield hace notar con acierto que Shadday procede de «shad» = pecho materno, de donde el bebé saca su alimento, descanso y satisfacción; de modo que una mejor versión sería «El Todo-Suficiente».
B) El-Elyón. Este nombre, que el griego del N.T. vierte por «Hypsistós Theós»
= Dios Altísimo (Gn. 14:18, 19, 22; Sal. 78:35), describe a Dios como el que, desde arriba, es el «poseedor de todos los bienes del Cielo y de la Tierra». Es curioso que Melquisedec conociera a Dios por este nombre y le sirviese como rey-sacerdote, por lo que Abram «le dio el diezmo de todo» (Gn. 14:20, comp. con He. 7:1-17).
C) El-Olam. Se traduce por «Dios Eterno». El hebreo «olam» tiene diversos significados, aunque su sentido primordial es el de algo «oculto»; de ahí que signifique:
(a) un tiempo oculto, al que no se lo conoce principio ni fin; en este sentido se aplica a Dios, para designar su eternidad. Así tenemos también la expresión hebrea «meolam adolam» = desde el tiempo hasta el tiempo, esto es, desde toda la eternidad y hasta toda la eternidad (Sal.90:2);
(b) el afán de investigar el universo, correspondiendo al griego «aión», como en Eclesiastés 3:11. Ambas ideas (la de algo secreto, inescrutable, y la de eterno) se combinan en el nombre El-Olam.
D) A los nombres compuestos de El, ya citados, ha de añadirse El-roí = «Dios
me ve» (Gn. 16:13). A pesar de las apariencias, este roí es distinto del roí
de Sal. 23:1, como puede apreciarse en el hebreo.
3. Nombres compuestos de «Yahweh».
A) Yahweh-Elohim. Aparece por primera vez en Génesis 2:4 (donde comienza realmente el cap. 2) y lo vemos así, invariablemente, en el resto del capítulo 2, así como en el 3. Aparecen aquí combinados dichos nombres para darnos a entender que, después de referirnos la creación del hombre como la parte más noble del universo material, salido de las manos de Elohim, el Génesis se dispone a centrar nuestra atención en los detalles de la formación del primer hombre y de la primera mujer, así como de la tentación, la caída y la consiguiente expulsión de ambos del Paraíso.
El significado profundo de este nombre compuesto tiende a señalarnos una peculiar relación de Dios con el hombre, como el Poderoso Salvador, a quien, a pesar de los fallos humanos, no se le escapan las riendas de la Historia (v. Gn. 3:15).
B» Adonay-Yahweh. Este compuesto, que aparece primero en Génesis 15:2, sirve para dar un énfasis especial al carácter del «Señor Bondadoso y Poderoso» que revela primordialmente una relación íntima de Dios con sus hijos.
Es de notar el contexto en que Abram suplica a Dios como «galardón supremo» un hijo que sea el heredero de las promesas (ver Gn. 12:1-3).
Génesis 15:6 es clave para el concepto de justificación por la sola fe (ver
Ro. 4:1-5).
C) Yahweh-Tsebaoth. Su verdadera traducción es «Yahweh de las huestes».
Este título no se halla en el Pentateuco, ni de modo directo en Josué o
Jueces, raras veces en Salmos, pero copiosamente en Jeremías, Hageo,
Zacarías y Malaquías.
D) Yahweh-Elohey Israel = «Yahweh, Dios de Israel» (ver Jue. 5.3; Is. 17:6).
(F) Finalmente, hay en la Biblia otros nombres compuestos de Yahweh, que nos limitaremos a enumerar:
1) Yahweh-jireh = «Dios proveerá» (Gn. 22:13, 14).
2) Yahweh-roféja (no rafah!) = «Yahweh te sana» (Éx. 15:26).
3) Yahweh-nissí = «Yahweh, mi bandera» (Éx. 17:8-15).
4) Yahweh-shalom = «Yahweh-paz» (Jue. 6:24).
5) Yahweh-roí = «Yahweh, mi pastor» (Sal. 23:1).
6) Yahweh-tsidkénu = «Yahweh, nuestra justicia» (Jer. 23:6).
7) Yahweh-shammah = «Yahweh, allí» (Ez. 48:35).
8) Yahweh-meqadishkhem = «Yahweh, vuestro santificador» (Éx. 31:13).
En todos los compuestos de la lista precedente, la primera parte ha de traducirse por Yahweh “ su relación protectora y salvadora”, no por Dios.
4. Equivalencia de los nombres hebreos de Dios en el N.T.
Los nombres simples de Dios que aparecen en el hebreo del A.T. tienen su equivalencia en el griego del N.T. del modo siguiente:
1) Al hebreo Elohim corresponde el griego Theós.
2) A Yahweh corresponde el griego Kyrios (o Kúrios), al llamar el
N.T. Kyrios a Jesucristo, le otorga el nombre más propio de Yahweh: protector y salvador . Cuando Ese Kyrios se toma como equivalente del hebreo Adonay, indica autoridad y supremacía.
3) Pero hay en el N.T. un tercer nombre griego: Despótes, que da la idea
de «amo», «dueño» o «propietario» y se aplica: (A) a Dios Padre en Lucas 2:29;
Hechos 4:24 y Apocalipsis 6:10; (B) a Cristo en 2 Pedro 2:1 y Judas v. 4.
Además las Escrituras hablan también en el sentido genérico en las siguientes declaraciones:
"No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano" (Éx. 20:7), "Cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra" (Sal. 8: 1), "En Israel es grande tu nombre" (Sal. 76: 1), "Torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado"
(P1. 18:10). Berkhof señala que "en estos ejemplos "el nombre" da a entender la plena manifestación de Dios en las relaciones con todo su pueblo, o con una sola persona, de manera que se convierte en sinónimo de Dios".
Continuaremos con este tema…
Dios les bendice =)