25/08/2021
Unidos en la comunión de Jesucristo: la Iglesia La Luz del Mundo celebró la Santa Cena 2021
(Coordinación de Crónica Apostólica). 14 de agosto de 2021.
“Hace casi 2000 años, cuando mi Señor Jesucristo se entregó por amor a la muerte, a la burla y al escarnio, se estableció un memorial sagrado con grandiosas acciones de virtud, llenas de actos incomprensibles para el ser humano: ‘Así pues, todas las veces que comiereis este pan y bebiereis de esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga’”.
Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, 14 de agosto de 2021.
Vestida con el distintivo de la consagración y la santidad, con gran solemnidad la Iglesia la Luz del Mundo celebró este memorial sagrado; que debido a la pandemia y las adversidades, por segunda vez se llevó a cabo de manera espiritual, sin la presencia física del Apóstol de Jesucristo y solo con los ministros y una minoría de iglesia protegida con cubrebocas y caretas, conforme lo requirieron las autoridades sanitarias de cada lugar. Algunos se congregaron en los templos permitidos por las autoridades civiles y la mayoría desde sus hogares solo pudieron participar de manera espiritual del pan y el vino ceremonial; pero con la satisfacción de dar cumplimiento a la santa convocación, que el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín hiciera el primero de julio del presente, a la iglesia universal esparcida en más de 60 países.
La iglesia fue consciente, que por segunda ocasión, esta fiesta espiritual sería una gran prueba de fe para todo el que anhelara experimentar la bendición espiritual de la comunión con Dios, con Jesucristo y con el Apóstol del Señor; estado interior de misticismo y paz en que los convocados experimentaron la presencia de Dios, de Jesucristo y del Ungido del Señor, pese a las adversidades que enfrenta la iglesia. Fervor que se vio ampliamente correspondido, en respuesta a la consagración que la grey buscó en oración, durante los días de preparación espiritual de la mayor festividad religiosa que celebra la Iglesia La luz del Mundo, columna y baluarte de la verdad.
Tiempo de meditación
Con la emoción espiritual de ver llegado el día anhelado, el 14 de agosto, el regocijo se empezó a experimentar desde el Tiempo de meditación; culto que presidió el P.E. Jacob García a las 11:00 horas de México, desde Hermosa Provincia, invitando a la audiencia de los cinco continentes, a procurar la reconciliación y limpieza espiritual necesarias para participar dignamente de la mesa del Señor; a fin de ser incluidos en la poderosa oración del Apóstol de Jesucristo.
Recomendación que ya en la oración matutina, desde Primavera, Caldas, Colombia, el Pastor Alonso había externado, destacado la confianza de la iglesia universal en la oración de reconciliación, en la mediación de la oración intercesora del Siervo del Señor y en la histórica promesa de Jesucristo, de ser fiador de nuestras almas. Con esta certeza, los ministros y los hermanos presentes acompañados por el Coro, adoraron al Dios del cielo y de la tierra, en contrita preparación de la sublime conmemoración de la Santa Cena, que en una inédita edición, se desarrollaría y trasmitiría indistintamente, pero al unísono, en nueve recintos sagrados.
En tanto llegaba el anhelado momento, la feligresía meditaba en la gran bendición que disfrutarían los congregados en la sedes dispuestas para celebrar de manera presencial, la fiesta más grande de toda la tierra. Mientras los hermanos de los 61 países aguardaban ese momento de gloria, esperando la trasmisión del místico evento que celebrarían en altares significativos; mismos que con gran alegría habían instalado en sus hogares, ante la imposibilidad de ingresar a los templos; pero agradecidos con Dios y el Apóstol de Jesucristo, por hacer posible el estratégico despliegue de comunicación de la festividad, que llegaría hasta sus casas consagradas por templos, permitiéndoles participar del memorial de manera virtual, gracias a la singular cobertura de la plataforma de Berea Internacional.
Servicio de Santa Cena
La las 16:00 horas de Los Ángeles, Ca, 18:00 de México y 19:00 de Colombia dio inicio el Servicio de Santa cena, que de manera indistinta y a la misma hora, se desarrolló con gran gozo en las nueve sedes, que el Siervo del Señor eligió para tan magna distinción; ya que en cada una de ellas se bendijo el pan y el vino. El cuerpo ministerial, los coros y el aforo de iglesia permitido por las autoridades de salud de cada país, tuvieron la gran bendición de conmemorar la muerte del Señor en el interior de las Casas de oración que tuvieron la deferencia de ser sedes de la Santa Cena 2021 celebrada en memoria de la muerte del Señor Jesucristo, con el gozo de cumplir su mandamiento, de proclamar su resurrección y destacar jubilosos, que el Señor vive y reina para siempre.
Los recintos sagrados se vistieron de gloria durante la ceremonia; ya que el bendito memorial se desarrolló al unísono en los templos de Hermosa Provincia y Bethel en Guadalajara, Jalisco, Los Ángeles, California, Houston, Texas, Chicago, Illinois en Estados Unidos de Norteamérica, en Bello, Colombia, en San Pedro, Sula, Honduras; en la República mexicana en Tijuana, BCN y en Tapachula, Chiapas. En todas ellas los levitas espirituales de los coros encendieron el fuego con bellos himnos que hacían memoria a la pasión de Jesucristo, destacando no solo su muerte por amor, sino su sacrificio para salvar a la humanidad.
El espacio de consagración del Servicio de Santa Cena, en la sede de la cristiandad inició con el himno "Al sonar de la trompeta" . Al mismo tiempo en el templo de Bethel entonaban "En el monte Calvario" y "Allá en los Olivos", himnos impregnados de reconocimiento al sacrificio redentor del Señor Jesucristo. A su vez las voces angelicales de los coros de Hermosa Provincia y el coro Metropolitano entonaban "Me hirió el pecado", alabanza de reconocimiento que permeó en los congregados en el templo sede de la Gracia; en donde el P.E. Nicolás Menchaca presidió el Servicio de Santa cena; En tanto que en Bethel estuvo presidido por el P.E. Ghido Aguilar y el P.E. Alfredo Pinto lo presidió en el templo de Los Ángeles. En este santuario el Capítulo alusivo al memorial, lo recitó el hermano Cristobal Castro, a la vez que en Guadalajara lo ofreció el hermano José Estrada Martín; Emotivo presente al que el Coro dio bienvenida con el himno "Lo divino en lo humano". Con igual armonía ofrecieron sus cantos los hermanos del Batallón de evangelización de Honolulu, Hawai invitado por el P Alfredo Pinto en Estados Unidos, desde el templo de los Ángeles, destacando la alabanza "Cuán grande es el amor de Jesús" y otros himnos de exaltación al Señor, que se escucharon en el segmento de melodiosos presentes, entonados en todas las sedes, destacando las participaciones del Cuarteto de Hermosa Provincia, Los hermanos Medina y las hermanas Cordero, Eleazar Contreras, Mibsan Marulanda y Jaciel Sánchez, entre otros armoniosos presentes con los que engrandecían a Dios y exaltaban la obra redentora de su hijo Jesucristo, que voluntariamente entregó su vida por rescate de las almas.
A las 7:00 pm ingresaron a los sagrados recintos, el Cuerpo ministerial de cada región, conformado por pastores y diáconos de la iglesia, quienes con gran solemnidad se apresuraron a preparar los elementos ceremoniales, para llegado el momento repartir el pan y el vino. La iglesia los recibió dando gloria a Dios porque se acercaba uno de los momentos solemnes de la festividad. Durante ese intervalo, en la sede de Los Ángeles, Ca el P.E. David Mendoza leyó los Ungimientos de Pastores y Diáconos. Igualmente desde el templo de Tapachula, Chiapas al P. E. Jesús González Hernández, quien presidía el Servicio de Santa Cena, también le escuchamos dar lectura a los nuevos ungimientos de Diáconos y Pastores, que el Embajador del Reino de los cielos ordenó ese día, a fin de reconocer el trabajo espiritual de algunos ministros; a quienes el Padre de la fe otorgó el pastorado y el diaconado, grados de bendición para mejorar la atención de la iglesia que sigue en expansión.
Lectura del mensaje apostólico
El momento más esperado por la grey se dio a las 7:40 pm hora de México, cuando el P.O José Moreno, desde Guadalajara leyó el mensaje del Embajador de Jesucristo y en Bethel hizo lo propio el P.E. Guido Aguilar. Profundo mensaje en el que el Apóstol de Jesucristo expresa el beneplácito que experimentaba su alma por el desarrollo de la fiesta solemne, que también él estaba disfrutando, emocionado ante el fervor espiritual de la iglesia congregada en los templos sede y en los hogares de cada hermano. Así mismo dijo sentirse feliz hasta el éxtasis espiritual, al escuchar el clamor de los hijos de Dios y las oraciones que seguramente llegaban hasta el cielo y:
"Que envuelven el rostro del ser más poderoso, en una fragancia que se queda e inunda el trono de Dios y el ser todopoderoso, el Creador del cielo y de la tierra que sonríe feliz por la fiesta de sus hijos. ¡Ahí se encuentra también lleno de felicidad, nuestro amado Señor Jesucristo! Ahí te veo a ti hermano, como eleváis las manos al cielo, a ti hermana que derramáis lágrimas de bendición, a ti joven y señorita que habéis sufrido la lucha dura contra satanás, que habéis sufrido, cuando vuestras acciones ofenden a Dios, a mis hermanos de los coros que os esforzáis por agradar a Dios; pero que en descuidos lo habéis ofendido. Aquí estamos todos delante de él, ¡qué pequeños nos sentimos!, ¡qué insignificantes ante su ser glorioso!"
Aclaró que aquella hermosura nos hacía ver nuestra triste condición humana frente al brillo del Señor, que irradiaba su espíritu perfecto y santo. Pero cual hombre de Dios, también compasivo trató de disimular los errores humanos, que posiblemente se han generado por las circunstancias que vivimos y apeló a la infinita misericordia de Dios, que seguramente continúa al lado de su Iglesia; ya que escribió:
"Los tiempos del Señor parecen ser terribles en esta época, la mortandad ha asolado el mundo, destrucción y maldad de la humanidad multiplica el dolor de las almas, y tal pareciera que la angustia y la aflicción también han llegado a nuestros hogares; por ello recordé las palabras del salmista, "¿Desechará el Señor para siempre y no volverá más a sernos propicio?, ¿ha cesado para siempre su misericordia?, ¿se ha acabado perpetuamente su promesa?, ¿ha olvidado Dios el tener misericordia?, ¿ha encerrado con ira sus piedades?"
Pero al hacer memoria de las maravillas antiguas, aseguró que el Señor nunca abandonará a su Iglesia. Garantizó la protección de Dios, aunque no haya la perfección deseada, pues analizó que:
" Todo hombre, aún los de fe inquebrantable han meditado en los momentos difíciles, reconociéndose primero y después preguntando a Dios si le han agraviado, si le han ocasionado disgusto, porque creen que las frecuentes calamidades y las fuertes luchas, el dolor y la angustia parecieran decirles que Dios los ha olvidado. "
Puntualizó que así seguirá siendo, aunque el enemigo presione para desesperar en la angustia. Que aún así, Dios jamás abandonará a su iglesia, que confiemos en que las maravillas pasadas o los milagros se seguirán produciendo, que Dios demostrará que sigue con nosotros y lo hará con portentosos prodigios:
"¿Los ha hecho Dios con vosotros?, entonces no estáis olvidados, entonces Dios no os ha vuelto la espalda, ¡qué Dios es tan grande como nuestro Dios!, ¿hay obras que igualen sus obras? No, entonces estamos con el Dios correcto, en el camino correcto, con la protección correcta..."
Exhortó a la audiencia a confiar plenamente en Dios, incluso cuando el devenir sea incierto. Sin embargo reconoció que:
"Cuando no encontramos una respuesta correcta a nuestras ideas, a nuestra forma de ver las cosas bajo nuestros propios requisitos, en el sentido que nosotros queremos, nos desesperamos, incluso llegamos a desconfiar de Dios, si además sumamos a nuestro temor, el creer que no vamos a ser atendidos por Dios, que satanás está acechando ahí muy cerca de nosotros..."
Admitió que en esos momentos tal vez la nostalgia y el dolor nos hagan desesperar aún más; pero también como el salmista, - el Apóstol de Jesucristo instó a que nos acordamos que no vamos solos, que el Señor va con nosotros y con esa certeza proclamemos:
"¡Dios está conmigo!, ¡jamás me deja¡, ¡jamás me olvida! Me deja luchar, demostrar mi fe; pero al ver mi debilidad, al ver mi flaqueza, llega su mano poderosa, llega su amor a mi ser e inunda mi alma de protección y entonces mi debilidad se trasforma en fortaleza, mi temor se convierte en valentía. Mi duda pasará a ser rotunda seguridad: ¡Se que Dios vive!, ¡sé que siempre nos oye!, ¡sé que está siempre a nuestro lado!"
Para anclar la confianza de la grey en el Señor, -expresó el Varón de Dios, que son notorias y dignas de admiración las manifestaciones de las obras de Dios en la iglesia, el hermoso trabajo espiritual en las almas, que su bendición permanente y visible de la obra de Dios en nosotros, aún el mundo la reconoce. Ante esta gran deferencia de Dios con su iglesia, exclamó conmovido en el espíritu:
"¡Qué bueno es Dios para con la iglesia. De no ser Dios con nosotros, vivos nos habrían tragado los hombres." Y agregó enfatizando:
¡Sí, estamos seguros con Dios¡ ¡Sí, estamos seguros de que está con nosotros!, no dará tu pie al resbaladero. A veces un pie resbala al caminar, pero de inmediato nuestro otro pie entra a sostenernos, así es Dios, resbalas y antes de caer te sostiene su diestra."
Confianza que apuntaló sus aseveraciones evocando el Salmo 121, en cuyos versos se asegura que:
No se dormirá el que nos guarda, Jehová es nuestro guardador,
Jehová es tu sombra a tu mano derecha,
el sol no te fatigará de día ni la luna de noche,
Jehová te guardará de todo mal,
Jehová guardará tu salida
y tu entrada desde ahora y para siempre...
Asimismo asentó de nuevo en su escrito, la necesidad de seguir firmes en el camino de Dios, como la iglesia lo ha hecho hasta ahora. Muestra de ello es que aunque el enemigo haya puesto tropiezos, la Iglesia sigue adelante, con la fortaleza de Dios para seguir en pie, para seguir en el camino triunfantes; no obstante que Satanás, el enemigo de la obra de Dios, se desespere y se cuestione en su derrota:
"¿Por que la iglesia tiene muchos bautismos?, ¿por qué siguen construyendo e inaugurando templos?"
Es obvio, escribe el Siervo del Señor, basado en los acontecimientos y fallidas estratagemas que los enemigos han venido desplegando contra la Iglesia y contra su Ungido, que:
"Satanás ya no sabe cómo afectarnos, todo lo que ha intentado ha sido en vano; porque, quien está con nosotros es más fuerte, ¡quien está de nuestro lado es más poderoso!, ¡porque es el Dios de dioses y Señor de señores!
La iglesia que escuchaba de pie con gran reverencia, la lectura del mensaje del Apóstol, se sintió más amparada y glorificó emocionada en el espíritu. Mayor fue su gozo, al escuchar las expresiones antitéticas, con las que categórico el amigo del Señor aseguró:
"Satanás está buscando cómo hacernos mal, nosotros siempre estamos buscando cómo hacer el bien. Satanás está buscando como dañarnos, nosotros estamos buscando como traer almas a la bendición de Dios. Satanás está maldiciendo, nosotros estamos bendiciendo. Satanás está buscando nuestra muerte, nosotros queremos que muchas almas encuentren vida y salvación."
Como hombre de Dios lleno de compasión y para ejemplo abrió un resquicio de esperanza al perdón, para los que han traicionado su fe o negado al Señor. Para ilustrar el caso mencionó la amargura de Judas, sentimiento que lo hizo colgarse de un árbol, como tratando de redimir su traición. En cambio Pedro, lleno de humildad buscó a Dios, porque el Maestro le prometió rogar al padre, que su fe no faltara, por eso cuando fue zarandeado en su fe, no claudicó. Ad hoc el interlocutor diáfano del evangelio agregó:
"...Salió más fuerte y firme, salió manifestando su fe y fortaleza de espíritu y ya fortalecido enfrentó las circunstancias más duras y difíciles y muy crueles; pero de todas ellas salió victorioso."
Para finalizar los argumentos tristemente ya experimentados por la audiencia de Cristo, que de tiempo ha venido sufriendo injustamente, los atropellos y el descrédito social, el Hombre de Dios exaltó el ánimo espiritual de la iglesia al asegurar enfático:
"¡De esa fuerza somos nosotros!, ¡de esa fe somos investidos! De esa confianza en Dios estamos llenos, sin odios, sin rencor, sin deseos de venganza; porque esos no son sentimientos permitidos en nuestro interior. Mientras Satanás conspira y trama todo mal contra nosotros, nosotros nos unimos hoy en paz, ¡en amor, en felicidad!, abriendo nuestro corazón para que Dios entre en nosotros para formar un solo cuerpo."
Reconoció que fueron duras esas hierbas amargas para la iglesia y desde luego para él. En este tenor, los congregados llenos de congoja empezaron a llorar, al escuchar que el enemigo ha duplicado su maldad contra el Siervo del Señor tratando de desesperarle y angustiar su alma, lo cual no ha conseguido, porque escribe:
"Dios siempre ha estado a mi lado, ¡Dios me ha consolado! Como me lo prometió, nada ha cambiado, sé que con vosotros se ha manifestado igual. Sé que no os ha dejado. Iglesia santa de Dios: sigo viendo como os ama, seguís triunfando iglesia santa. Yo le he pedido a Dios que vuestra fe nunca falte.
Me alegra que todos sigamos adelante, seguid creciendo iglesia del Señor, esa es nuestra victoria, nuestra fe en Dios, Él es nuestro gozo. Dios hoy participa con alegría en la Santa Cena, aunque de lejos, también estará ahí nuestro enemigo acusándonos , diciéndole al Señor, ese no es digno, ese tiene errores, ese es pecador, ese tiene muchas cuentas."
La lectura había llegado al mensaje medular: Invitar a la iglesia a orar a Dios, mientras el embajador plenipotenciario reconciliaba la iglesia intercediendo por ella. Fueron instantes en que la fortísima oración del embajador de Jesucristo se sintió tan cercana a los convocados, como si el Apóstol Naasón Joaquín estuviese presente entre ellos. Fueron sublimes los momentos, en los que el fervor de la oración de la iglesia creció en esa gloriosa noche de Santa Cena, al escuchar al Apóstol interceder por los hijos de Dios, por la iglesia que constreñida y con humildad suplicaría de hinojos ante el altísimo, después de escuchar las palabras del amigo de Dios:
"Iglesia del Señor, quiero que tengáis la confianza, quiero que tengáis la fe, veréis el enemigo desde allá lejos de Dios acusándoos. Nosotros nunca hemos escondido a Dios nuestra vida, nunca hemos tratado de mentirle, por ello hoy os pido, iglesia de Dios, doblen vuestras rodillas y que el coro empiece a entonar vuestro himno hermoso: "Tú eres mi único hacedor". Alabanza que los Coros entonaron en tono bajo, a fin que se escuchara la lectura del mensaje apostólico. A su vez la iglesia se postró de rodillas en humillación a las plantas del Señor; porque cada uno en su interior conocía sus omisiones y faltas personales.
El P.E. José Moreno continuó la lectura con más elocuencia y contrición. Entre las plegarias y súplicas de la iglesia, que en el jardín de la oración se elevaban a Dios con bendición y en lenguas angelicales, también se escuchaba pausadamente la voz del Pastor trasmitiendo el mensaje apostólico que indicaba:
"Cierren vuestros ojos materiales, hablen con el alma a nuestro Dios, porque hoy nos escucha, ha inclinado su oído para escucharos a vosotros, ahí está el acusador, ahí está burlándose, gritando a Dios, porque no puede estar cerca de Él; pero vosotros sí estáis muy cerca de Él en este momento.
Arrodillados ante su inmensidad, humillados ante su grandeza, apenados ante su santidad, mirando vuestros vestidos andrajosos y sucios, ante su vestido blanco y resplandeciente, gritando vuestra alma, porque no se apague la llamita de vuestra fe, ante la poderosa luz de su verdad, con las cargas pesadas de los errores. Cuando Él vuela en la perfección de su santidad. ¡Levantad vuestros ojos!, ¡mirad hacia el cielo
allá a la diestra de Dios está el Señor Jesucristo y atrás del Señor Jesucristo estoy yo, ¡sabed que le está diciendo a Dios, ¡yo respondo por él! y le está diciendo Jesucristo, ¡también inclúyelo a el!, ¡intercede también por él¡, considera también a ella.
Cuando los veo les digo: ¡Escucha su oración, oye su gemir de su espíritu humillado, ¡es tu hijo Señor! Dijiste que tenías la complacencia por él, ¡perdónalos a todos, a tu iglesia, a todo tu pueblo¡
Yo aquí estoy puesto de rodillas ante el Señor, entre mis prisiones, entre estas paredes frías, en donde estos días le he llorado mucho a mi Dios. Doblo mis rodillas y con toda humildad y sinceridad levanto mis manos a Dios para pedir misericordia, para rogar compasión para la iglesia; porque sé que sus faltas son muchas. ¡Señor, tu iglesia espera de tu gracia poderosa, saben de tu bondad y misericordia!
Hoy te pido, Señor, ¡mira a tu pueblo con compasión!, ¡Dios todo poderoso, tú has dicho que estemos a cuentas, si vuestros pecados fueren como la grana, serán emblanquecidos, si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.
¿Ves nuestros pecados?, ¿ves nuestra alma necesitada? ¡Toma tu poder!, ¡toma tu misericordia y limpia cada alma, limpia cada corazón!, ¡manifiéstate Señor y tiemble la tierra!
¡Señor, puedes ver al hombre al hombre que trata de esconder su rostro porque la verguenza de sus actos no lo dejan levantar la cabeza. Ves a la mujer que llora sin consuelo, porque sabe de que ha pecado contra ti, Señor.
Ahí están los jóvenes, que envueltos en los afanes de este mundo, por momentos han olvidado los beneficios que tú les has concedido cada día. Lloran con amor y buscan tu perdón. Por eso Dios vivo, te pido de rodillas ante ti: ¡Purifica cada espíritu!, ¡limpia cada alma!, ¡purifícalos con ciencia!, ¡compadécete de todos Señor!
Bendición del Pan y el Vino
Después que la iglesia quedó purificada de toda culpa y pecado, a las 8:15 de la noche, la grey fue invitada a buscar la comunión perfecta con Dios. El P.E. Nicolás Menchaca informó que el Siervo del Señor estaba escuchando la ceremonia y les enviaba un abrazo en Cristo. Acto seguido, en el magno santuario de Hermosa Provincia, se procedió a continuar con la ceremonia de conmemoración de la Santa Cena correspondiendo al P.E. Jesús Orozco bendecir el Pan; en tanto en el templo de Bethel, esta encomienda le correspondió al P.E. Ramón Hernández.
Eran las 8:15 hora de México, cuando los comensales espirituales retomando la solemnidad, se conmovieron al escuchar la remembranza del mandamiento del Señor:
“Porque yo recibí del Apóstol Naasón Joaquín, que mientras comían, el Señor Jesús, tomó el pan, y bendijo y lo partió, y dio a sus discípulos y dijo: Tomad, comed, esto es mi cuerpo y tomando la copa y habiendo dado gracias, les dio diciendo: Bebed de ella todos, porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de pecados”.
Cabe destacar que este solemne ritual obligado en este memorial también fue concelebrado al unísono en las 9 sedes mencionadas up supra. En los sagrados recintos debidamente decorados con motivos alusivos a la Santa Cena y en todos ellos se impartió el pan y el vino entre los congregados. Durante la trasmisión del evento se intercalaban las imágenes de la iglesia universal congregada en sus respectivos santuarios de origen celebrando el memorial santo, que se estaba llevando a cabo en cada uno de esos hermosos templos; en donde Pastores presidieron con emoción espiritual, el evento organizado con la magistral dirección del Ungido del Señor.
Enorme regocijo se apreció en los congregados en las bellas casas de oración de Hermosa Provincia en Guadalajara y en Bethel, en Houston, Tx, en Chicago, IIinois, en Los Ángeles, Ca. En Centro y sur de América, en Bello, Colombia. Asimismo en los templos en San Pedro Sula, Honduras, en Guayaquil, Ecuador, en Borberena, Guatemala, en Cochabamba, Bolivia, en Mazaya, Nicaragua y en Buenos Aires, Argentina. De la República mexicana en Tapachula Chiapas, en Tijuana, BCN, en Vallejo en CDMX, en Chilpancingo, Gro, de Clavijero en Puebla, de Pozolteca, Oaxaca, de Torreón, Coahuila de Hermosillo, Sonora.
Sin embargo, los elementos ceremoniales del pan y el vino solo se impartieron en las 9 sedes; en las que los Diáconos asignados repartieron la bendición siendo supervisados por los pastores.
La unidad perfecta de la iglesia se alcanzó en el templo sede de la iglesia, después que el Pastor profeta Leandro Ramírez pronunció las palabras de bendición del vino, símbolo de la sangre del nuevo pacto con Dios.
Mas para que quedase debidamente renovada esa alianza, nuevamente lo diáconos encomendados en cada recinto, con todas las medidas de higiene y las recomendaciones sanitarias, llevaron la copa de bendición y en pequeños vasos repartieron el jugo de la vid que condujo a la iglesia a la comunión con Dios, con Jesucristo y con el Apóstol del Señor. Asimismo para el Cuerpo ministerial, desde Pastores hasta Batallones espirituales de evangelización, el memorial fue también la renovación de su compromiso de servir a la esposa del Cordero y la ratificación de sus promesas hechas a Dios y a Su Siervo.
Saludo y agradecimiento al Apóstol de Jesucristo
A las 9:30 de la noche, cuando todos los presentes hubieron cenado, el P.E. Octavio Herrera, desde Guadalajara en Hermosa Provincia y el P.E. Joel Herrera desde Bethel, a nombre del Cuerpo ministerial y de la grey, le enviaron un saludo y un mensaje de agradecimiento al Apóstol de Jesucristo, le reiteraron su adhesión y fidelidad y ofrecieron seguir orando por el ungido de Jehová, a fin que Dios le siga prosperando, continúe a su lado y lo saque triunfante.
Epílogo
Para concluir el memorial, se invitó al P.E Ricardo Vega a leer el capítulo 17 del evangelio de Juan. Como mensaje de despedida, se exhortó a la iglesia universal, a perseverar en la comunión y pureza alcanzadas. Se recomendó que continúen alabando a Dios, proclamando la resurrección del Señor Jesucristo y su evangelio de salvación, demostrando con las obras, que estarán perseverando en la doctrina, en las oraciones y en el bien hacer, aceptando que las pruebas y adversidades que la iglesia del Señor está padeciendo están en el plan divino de Dios, que El todopoderoso sigue con su iglesia y con su Siervo; lo cual se demuestra por las obras de la feligresía, la lealtad y el trabajo de los ministros, de los coros, de los batallones espirituales de evangelización y por la expansión del pueblo de Dios, presente ahora en una iglesia mas; incorporada recientemente; porque a pesar de los infundios, el Embajador de Jesucristo sigue representando dignamente al Señor Jesucristo.
Los cronistas que tienen el honor de recoger las palabras apostólicas y difundir el trabajo del hombre de Dios, aprovechamos este espacio para valoran públicamente la dignidad que se nos ha conferido, de coadyuvar en la construcción de la historia del pueblo de Dios y nos sentimos muy honrados de esta distinción, en la que con toda objetividad reafirmamos nuestro compromiso de seguir trabajando al lado del Apóstol de Jesucristo; a quien admiramos por su largura de ánimo y su fortaleza, evidentes en este bello mensaje de Santa Cena 2021, reflejo de su gozo místico con su coloquio con el Señor, de su enorme libertad espiritual al orar por la iglesia, a la que ama entrañablemente y sigue engrandeciendo, ¡siempre adelante y con la frente en alto!