08/07/2015
Gracias por la exhortacion Hermano Kevin Hunter (Canadá)
28 de junio 2015
Lectura: Josué 2
Rahab
Al hacer las lecturas recientemente en Josué tuvimos la oportunidad de pasar unos minutos con una mujer excepcional, la pr******ta Rahab. Dentro de unos momentos revisaremos el capítulo que leímos como introducción, pero para iniciar vamos al Nuevo Testamento para revisar el testimonio que tenemos de ella por inspiración.
• Mateo 1:1-6. Cuando Dios nos pudo haber identificado al Mesías como hijo de Sara, Rebeca y Lea, mejor escogió enfatizar que era descendiente de Tamar, Rahab, Rut y Betsabé.
o Muchas veces he utilizado esta genealogía para recalcar la importancia de los patriarcas, pero no solo tenemos a los patriarcas, tenemos también a estas mujeres, que tal vez no son las que nosotros habríamos escogido.
• Hebreos 11:31. En los primeros 30 versículos de este capítulo hemos escuchado de la fe de Abel y Enoc y Noe, de Sara y Abraham, de Jacob y de Moisés. Pero antes de comenzar a simplemente enumerar otras personas de fe, el escritor se siente obligado a mencionar especialmente a una persona más - a Rahab.
• Y finalmente, en Santiago 2:25, teniendo todo el Antiguo Testamento del cual jalar ejemplos de fe en obras, el escritor escoge a Rahab.
o ¿Sería para contrastar a una mujer con el hombre Abraham, a una gentil con el Hebreo, a una persona que mostró fe con un instante de preparación a diferencia de Abraham que siguió un camino mucho más largo? ¿Dos personas que abandonaron sus respectivas naciones para ser un pueblo distinto? No sé, solo sé que el escritor la escoge a ella al lado del patriarca Abraham.
Estos pasajes nos muestran que el tiempo que pasamos con Rahab es de nuestro beneficio.
Leamos Josué 2:1. Vemos en este pasaje que esta vez Josué envía secretamente a los espías, sin duda por el fracaso de la misión de los primeros.
Si volvemos a Deuteronomio 1:19-22, podemos ver que el pueblo, por la incertidumbre que tenían, el temor por el camino que tenían por delante, quieren saber qué les espera. Pero cuando leemos Josué 1, es evidente que Dios le está tratando de dar ánimo a Josué, que él también sentía temor por lo que les esperaba al cruzar el río.
Así que los hombres parten, y estoy seguro que pensaban que lo tenían todo planeado, y nos sabemos qué los delató, tal vez llegaron a la ciudad a la hora en que todos volvían del campo, y los reconocieron como extranjeros. Tal vez su forma de hablar, como pasa con otros en las escrituras. O sería su forma de vestirse, que las túnicas mágicas que utilizaron en el desierto que nunca se desgastaron no eran de la moda que actualmente imperaba en Canaán. Sea lo que haya sido, desde el momento que se acercan, se dan cuenta que habían sido reconocidos, y estoy seguro que al entrar por la puerta de la ciudad tenían en sus mentes un solo pensamiento - donde esconderse lo más pronto posible hasta el anochecer.
¿En qué circunstancias se encuentran con la pr******ta Rahab...? ¿Será que ella tenía un pequeño hotel donde prestaba “servicios” aditionales, o un pequeño bar con habitaciones en la segunda planta? ¿O era una mujer que se paraba a la puerta abierta de su casa para tratar de seducir a alguno que pasaba...? Personalmente me imagino una de esas cantinas del lejano oeste, llena de humo de cigarro, mesas en esquinas oscuras...
Y me sorprendería si no tenían pintado en sus rostros el temor que sentían, y aunque sé poco de las personas que viven a los márgenes de la sociedad, una de las cosas que sí creo que muchos tienen en común es el ser tremendamente perceptivos, siempre con las antenas listas para percibir cualquier peligro, cualquier situación extraña. Y no sabemos que estaba pensando Rahab 15 minutos antes de encontrarse con estos hombres, pero lo que sí sabemos es que desde el momento de verlos, ella asume control de las situación - uno no termina acostado en la terraza (o el techo) bajo manojos de lino sin antes haber tenido una conversación acerca de un propósito compartido.
Leamos Josué 2:2-6. Los que habían identificado a los espías les habían tenido suficiente miedo como para no atacarlos en el instante, y mandan avisar al rey. Pero todo van muy atrás de Rahab porque cuando llegan a su casa, ella ya los ha escondido y ha planeado como engañar a los soldados y ayudarles a escapar. Los que conversan con ella y quizás registraron rápidamente su casa carecen de la intuición que ella tiene en abundancia, y no detectan su mentira, más bien salen corriendo para interceptar a los Israelitas antes que lleguen al Jordán, a unos 10 km de la ciudad.
(v.7) Y se van.
La Fe de Rahab
No tenemos tiempo en esta corta exhortación para examinar detalladamente la confesión de fe de Rahab, pero revisemos algunos elementos:
• Sé que Jehová os ha dado esta tierra
o Esta, por supuesto, es la promesa de Dios a Abraham, parte del núcleo del evangelio, que Dios ha prometido la tierra a la descendencia del patriarca.
o Pero más que eso, en éstas palabras escucho un eco de la conversación que Jonatán tuvo muchos años después con David, en 1 Samuel 23:7, una terrible fe que reconoce el final de un sistema - en este caso los pueblos de Canaán, en aquel, la casa de Saul - y una disposición de dejar el pasado en el pasado, y querer ser parte de un futuro completamente distinto. Rahab no solo está hablando de “la tierra prometida”, está hablando de su tierra, la tierra de su pueblo....
• El temor de vosotros ha caído sobre nosotros, y todos los moradores del país ya han desmayado por causa de vosotros
• Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto.
• Lo que habéis hecho a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, a Sehón y a Og, a los cuales habéis destruido.
o Estos dos acontecimientos enmarcan la desaparición del pueblo en el desierto y su posterior reaparición, pasando a los lados de Moab y Edóm, antes de completamente destruir a los primeros dos pueblos Canaaneos con los que se encuentran.
o Y ella reitera entonces el temor que ha llenado los corazones de su pueblo.
• Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra
o Y nos preguntamos si estas palabras le fueron dadas por el Espíritu de Dios, pues son exactamente las de Moisés en Deuteronomio 4:39, y al pronunciarlas ellos, me imagino que sintieron lo mismo que aquellos dos en el camino a Emaús, cuando después reflexionaron que sus corazones habían ardido al escuchar las palabras del Señor en el camino.
O pienso también en Pedro, diciendo a los hermanos que le acompañaron a casa de Cornelio, ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros?
o A pesar de su vida anterior, de su nacionalidad y pueblo, es como que su fe recibe el sello de Dios.
• Y finalmente, en los v. 12-13, en la tradición de otros gentiles que se convierten a la fe de Abraham, intercede por su familia, para que su casa también se salve.
o Y este es otro punto que vale la pena recalcar - el hombre justo Lot, al huir de Sodoma logra salvar solo 2 hijas. Rahab, una pr******ta, que hubiéramos pensado que no gozaría de la confianza de nadie, salva toda su familia... cuando una ciudad es rodeada, quien querría estar en el punto más cercano al ejército invasor, en una casa en el muro de la ciudad, cerca de la entrada principal...
Ellos llegan a un acuerdo con ella, y reciben su consejo de no dirijirse inmediatamente al Jordán, y escapan.
¿Predestinada, o Libre Albedrío? ¿Y Cuál Será Nuestra Decisión?
Al preparar este estudio estaba conversando con mi hijo, y el tema de la elección de Dios, y nuestras decisiones personales. Y creo que Rahab es un perfecto ejemplo de como ambas cosas son el 100% reales:
• ¿Qué probabilidad hay que los espías, por pura suerte, hubieran entrado en una ciudad desconocida a la casa de la única persona dispuesta a abandonar todo por unirse a la familia de Dios?
• ¿Pero quien le va a quitar a Rahab su decisión personal?
Así que vemos, en una persona real y concreta, como operan juntos la voluntad divina y la decisión humana, y como se realiza el propósito de Dios, en el que se salva ella, y su familia, y los espías, y reciben ánimo los Israelitas que están por cruzar. Y viendo su nombre en Mateo 1, podemos afirmar con toda confianza que ella era parte del propósito eterno de Dios de enviar a su hijo, simiente de mujeres como ésta, a salvarnos de nuestros pecados.
Al igual que Abraham, u otra de las mujeres de Mateo 1, ella escogió dejar atrás un pueblo para unirse al pueblo de Dios. Solo que a diferencia de Rut y de Abraham, ella tuvo solo segundos para tomar la decisión.
Las grandes preguntas para nosotros, entonces son:
• ¿Cuando son nuestros momentos?
• ¿Y en ellos, qué decisión estamos tomando?
Leamos juntos Mateo 21:28-32. Rahab no figura en Hebreos 11 solo por lo que sintió, lo que pensó. Está en Hebreos 11 por lo que hizo.
La lección de Rahab para todos nosotros es que alinearnos con el pueblo de Dios es el reflejo de mil decisiones diarias y concretas. Y nuestro destino mañana, nuestra tierra y nuestro pueblo, depende de la decisión que tomemos hoy.
Otro Mensaje: Gracia y Aliento en Lugares Inesperados
Cuando estudiamos el libro de Josué uno de los temas frecuentes es el del capítulo 1: “Esfuérzate y sé valiente”:
• v. 5 - Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida;
• v. 5 - como estuve con Moisés, estaré contigo
• v. 5 - no te dejaré, ni te desampararé…
• v. 6 - Esfuérzate y sé valiente
• v. 7 - Solamente esfuérzate y sé muy valiente...
• v. 9 - Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente.
• v. 9 - no temas ni desmayes
• v. 18 - solamente que te esfuerces y seas valiente
Dios le tiene que reiterar muchas veces que tenga valor. Y sin embargo, como vimos al principio, la primera vez que enviaron espías fue por temor, así que a pesar de las exhortaciones del ángel, el temor persiste.
¿Y su Padre celestial, cómo entonces le da ánimo, a este hijo responsable por la salvación de su pueblo? Por medio de la voz de una mujer sencilla, una pr******ta del pueblo a punto de ser destruido.
Los dos espías pasaron quizás un total de 5 horas en Jericó, y conversan con una sola persona, que les manifiesta su fe que la tierra sería de ellos. Y ellos le llevan ese mensaje a Josué, quien sigue adelante.
Y cuando volvemos a leer la exhortación a tener fuerza y valor, son palabras de Josué.
Una vez escuche a un hermano decir que había revisado el Antiguo Testamento de punta a punta buscando alguna indicación o profecía que a Jesús le hubiera advertido que uno de los malhechores a su lado en la cruz le iba a confesar de todo corazón su confianza en la resurrección y el reinado del que en ese momento moría a su lado. Y el hermano se maravillaba del amor de Padre que en esos últimos momentos le manda a su hijo, de un lugar tan inesperado, un aliento.
Y en ese momento se salva un hombre por fe, y sin duda otro fue alentado por esa misma fe.
Dos hijos de Dios, ambos de nombre Josué, o Jesús, dependiendo del idioma que hablemos. Ambos necesitando ánimo en un momento difícil. Y en la batalla que afrontaban, un Dios y Padre de amor que les habla de maneras inesperadas.
Estas entonces son nuestras lecciones de Rahab:
• Demostramos nuestra fe en las decisiones que tomamos. En aquellos momentos críticos, cuando nos tocan la puerta y tenemos ante nosotros una situación completamente inesperada, qué pueblo escogeremos?
• Un segundo mensaje es que nuestro Padre no dejará que nadie se pierda, que pudiera ser salvo. En esa nación había una sola mujer con corazón dispuesto a fe, y Dios halla la manera que ella se encuentre con las personas que la pueden conducir al pueblo de Dios.
• Y el tercer mensaje es que en nuestras más duras luchas nuestro Padre de amor no nos abandonará nunca.