24/06/2026
Tenemos la certeza de que Dios ya cumplió su mayor promesa al enviar a su Hijo.
Y si Dios cumplió esa promesa, podemos confiarle todas las demás.
Por eso podemos obedecer mientras esperamos.
Podemos perseverar cuando no entendemos.
Podemos servir cuando no vemos resultados inmediatos.
Podemos caminar por fe cuando el camino delante de nosotros no está completamente claro.
Porque el Dios que gobierna la historia es el mismo Dios que recuerda sus promesas.
Así que cuando las promesas parezcan demorarse, recuerda esto:
Dios sigue gobernando.
Dios no ha olvidado.
Y Cristo reina.
📖 Tomado del sermón “Un llamado a la confianza”, basado en Hageo 2:20-23.