25/05/2026
La dignidad humana no se obtiene, se reconoce y se custodia.
En el Capítulo 2 de Magnifica Humanitas, el Papa León XIV nos recuerda que toda reflexión sobre la inteligencia artificial debe partir de una verdad fundamental: la persona humana es imagen de Dios y posee una dignidad innata, infinita y válida para todos.
Por eso, la Doctrina Social de la Iglesia ofrece principios concretos para orientar los desafíos de nuestro tiempo: el bien común, el destino universal de los bienes, la subsidiariedad, la solidaridad y la justicia social.
La tecnología solo será verdaderamente humana si contribuye al desarrollo integral de cada persona y de todas las personas: en lo económico, social, espiritual y ambiental.
Porque construir una sociedad más justa y fraterna no es teoría: es una tarea concreta.