23/08/2024
San Pío X quien sin duda contribuyó muchísimo
a dignificar el canto para el Culto Sagrado.
La preocupación de San Pío X por la liturgia
no empezó a partir de su elevación al Sumo Pontificado.
Como joven vicario, y todavía en Tómbolo, creó una "Schola cantorum"
con jóvenes de Salzano, a los cuales formó
con el mayor cuidado en la práctica del canto llano y en las ceremonias.
En su parroquia realizó su ideal de esplendor litúrgico,
que provocaba admiración de clero y pueblo.
Él mismo decía:
"𝐍𝐢 𝐡𝐚𝐲 𝐪𝐮𝐞 𝐜𝐚𝐧𝐭𝐚𝐫, 𝐧𝐢 𝐡𝐚𝐲 𝐪𝐮𝐞 𝐫𝐞𝐳𝐚𝐫 𝐝𝐮𝐫𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐥𝐚 𝐦𝐢𝐬𝐚;
𝐡𝐚𝐲 𝐪𝐮𝐞 𝐜𝐚𝐧𝐭𝐚𝐫 𝐲 𝐫𝐞𝐳𝐚𝐫 𝐥𝐚 𝐦𝐢𝐬𝐚".
Y también: "Me he convencido por una larga experiencia
de que las puras armonías del canto eclesiástico,
tales como las exigen la santidad del templo
y de las ceremonias sagradas que en él se cumplan,
influyen admirablemente sobre la piedad y la devoción,
y por consiguiente sobre el verdadero culto de Dios".
Como Obispo de Mantua, durante algún tiempo
quiso desempeñar las funciones de rector,
de profesor de teología y de canto gregoriano en su seminario,
y enseñarles él mismo las ceremonias a sus seminaristas,
para inculcarles el sentido de la grandeza y del respeto hacia las cosas sagradas.
Siendo Patriarca de Venecia, el 1 de mayo de 1895
publicó una carta pastoral acerca del canto y la música de Iglesia:
"𝐄𝐥 𝐜𝐚𝐧𝐭𝐨 𝐲 𝐥𝐚 𝐦ú𝐬𝐢𝐜𝐚 𝐬𝐚𝐜𝐫𝐚 𝐩𝐨𝐫 𝐬𝐮 𝐦𝐞𝐥𝐨𝐝í𝐚 𝐝𝐞𝐛𝐞𝐧 𝐞𝐱𝐜𝐢𝐭𝐚𝐫 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐟𝐢𝐞𝐥𝐞𝐬
𝐚 𝐥𝐚 𝐝𝐞𝐯𝐨𝐜𝐢ó𝐧, 𝐝𝐢𝐬𝐩𝐨𝐧𝐢é𝐧𝐝𝐨𝐥𝐨𝐬 𝐚 𝐫𝐞𝐜𝐢𝐛𝐢𝐫 𝐦á𝐬 𝐟á𝐜𝐢𝐥𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐟𝐫𝐮𝐭𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐠𝐫𝐚𝐜𝐢𝐚
𝐪𝐮𝐞 𝐚𝐜𝐨𝐦𝐩𝐚ñ𝐚𝐧 𝐚 𝐭𝐨𝐝𝐨𝐬 𝐥𝐨𝐬 𝐬𝐚𝐧𝐭𝐨𝐬 𝐦𝐢𝐬𝐭𝐞𝐫𝐢𝐨𝐬 𝐜𝐞𝐥𝐞𝐛𝐫𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐜𝐨𝐧 𝐬𝐨𝐥𝐞𝐦𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝.
𝐄𝐧𝐭𝐨𝐧𝐜𝐞𝐬, 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐞𝐬𝐭𝐫𝐞𝐜𝐡𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐮𝐧𝐢𝐝𝐚 𝐚 𝐥𝐚 𝐥𝐢𝐭𝐮𝐫𝐠𝐢𝐚,
𝐥𝐚 𝐦ú𝐬𝐢𝐜𝐚 𝐬𝐚𝐜𝐫𝐚 𝐝𝐞𝐛𝐞 𝐩𝐨𝐫 𝐞𝐬𝐭𝐨 𝐦𝐢𝐬𝐦𝐨 𝐚𝐫𝐦𝐨𝐧𝐢𝐳𝐚𝐫𝐬𝐞 𝐜𝐨𝐧 𝐞𝐥 𝐭𝐞𝐱𝐭𝐨
𝐲 𝐩𝐫𝐞𝐬𝐞𝐧𝐭𝐚𝐫 𝐥𝐚𝐬 𝐜𝐮𝐚𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝𝐞𝐬 𝐬𝐢𝐧 𝐥𝐚𝐬 𝐜𝐮𝐚𝐥𝐞𝐬 𝐧𝐨 𝐬𝐞𝐫í𝐚 𝐦á𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐮𝐧 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞𝐦é𝐬:
𝐞𝐧 𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐜𝐮𝐥𝐚𝐫, 𝐥𝐚 𝐬𝐚𝐧𝐭𝐢𝐝𝐚𝐝, 𝐥𝐚 𝐩𝐞𝐫𝐟𝐞𝐜𝐜𝐢ó𝐧 𝐝𝐞𝐥 𝐚𝐫𝐭𝐞 𝐲 𝐥𝐚 𝐮𝐧𝐢𝐯𝐞𝐫𝐬𝐚𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝".