01/06/2024
Al que honra, honra.
FRESNILLO, Zacatecas, Méx. A 26 de mayo de 2024.
"La vida eterna es la vida sin fin de nuestra alma.
La vida eterna es la existencia en felicidad sempiterna.
La vida eterna, es la eternidad vivida al lado de nuestro señor Jesucristo.
No somos seres creados para el tiempo, estamos hechos para la eternidad." (Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García - Ciudad Juárez Chihuahua, noviembre de 2018)
11 de abril de 1954 - 25 de mayo de 2024
Habiendo peleado la buena batalla, habiendo acabado su carrera y sobre todo guardando la fe y la Elección depositada en su corazón hasta el último aliento de su vida, triunfó quien en vida fuera nuestra hermana Irma González Sandoval.
El día 13 de agosto de 1982 bajó a las aguas del bautismo, siendo una de las primeras almas abarcadas en la gracia de Dios, en el lugar de Fresnillo Zacatecas.
Así mismo el día 5 de febrero de 1983 recibió la prenda del Espíritu Santo.
Tras casi 42 años interrumpidos de servicio a Dios, hoy sus obras son las que dan testimonio de su fe, mostrándose siempre como una hermana hospitalaria para quien lo necesitara.
Tuvo la dicha de recibir la obra perfecta de dos Apóstoles de Jesucristo.
Prueba de ello y quedando como testimonio para la gloria de Dios: que en sus últimos días, cuando la enfermedad agolpaba más sobre su cuerpo y no permitía una lucidez completa, nunca olvidó la voz de su padre en la fe, el Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García; porque la mente humana podrá olvidar, pero el alma siempre recuerda la perfecta obra de la Elección.
Es así que, como lo marca la escritura:
"Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que honra, honra." (Romanos 13:7)
La iglesia cumplió con su deber como hijos de Dios, dándole una hermosa honra al cuerpo de quien en vida fuera nuestra hermana Irma en la casa de oración, acompañando de igual manera en consagraciones continuas al hermano Antonio Alvarez (compañero de la hermana Irma) y la familia Alvarez González, desde la tarde del día 25, hasta la tarde del día 26 de mayo, día en que se llevó hasta su última morada.
La familia Alvarez González agradece a toda la Iglesia por las muestras de amor fraternal en los momentos de aflicción; sabiendo que no es una perdida, sino un triunfo en el Señor.
¡Hoy el alma de nuestra hermana luce la esplendorosa corona de la vida eterna!