22/11/2025
Ministerios Jalk'abil cree que conocer la verdad traerá libertad. Esa verdad es Cristo. Muchas verdades bíblicas nos ayudarán a entender mejor quiénes somos ante Dios y cómo nuestra relación con Él afecta nuestra recuperación. Les compartimos la primera de 11 verdades que usamos en nuestro currículo.
1. Soy quien Dios dice que soy: Un pecador, pero soy profundamente amado
Romanos 5:8
“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”
Para entender mi lucha y cómo se relaciona con quién soy, primero debo entender lo que Dios dice acerca de mi lucha y quién soy yo. Dios, que todo lo sabe, nos dejó Su Palabra para que pudiéramos vernos mejor a nosotros mismos, a todos los seres humanos, como lo que Él nos muestra que somos: pecadores. Este título no es algo que a todos nos guste que nos llamen, pero es lo que Dios dice que somos. No se nos llama pecadores como un insulto, sino como un hecho real. También es importante reconocer que este es un título dado a todos los hombres, sean adictos o no. Todos somos pecadores delante de Dios. No hay nadie que pueda demostrar ante Dios que está sin pecado y es inocente. La Biblia no solo me dice que soy un pecador, sino que también me dice que, a pesar de serlo, Dios me ama profundamente. Me ama tanto que, aunque no lo merecía, Él murió por mis pecados y me ofrece perdón. Su amor es incondicional, ilimitado, imparcial e impactante. Decir que Su amor es incondicional significa que Él no requiere que yo haga ciertas cosas para que Él me ame. No requiere que tenga un comportamiento “bueno” ni que le mantenga una promesa. Él me ama porque esa es Su naturaleza. Su amor es ilimitado porque es un atributo que proviene de un Ser infinito. Él tiene un amor eterno. Su amor no tiene límites, y con ese amor sin límites, Él me ama a mí. Su amor es imparcial, lo que significa que no escoge a quién amar y a quién no amar. Él ama a toda la humanidad. Su amor no se basa en el color de mi piel, mi estatura, mi nacionalidad ni nada parecido. Mi pasado no define si Él me amará o no. Él conoce todas las cosas acerca de mí, incluyendo cada parte de mi pasado. Simplemente me ama porque Él es un Dios de amor. Su amor es impactante porque nos enseña a mirar hacia Él. Su amor nos enseña a cambiar nuestra manera de pensar acerca del pecado, confiar en Cristo y obedecerle. Muchos personas que se encontraron con Su amor tuvieron un momento que cambió sus vidas. Es esencial que yo entienda esto acerca de Dios. Sí, Él dice que soy un pecador, perdido y en peligro de castigo eterno, pero me ama tanto que ha hecho todo lo posible para extenderme la oportunidad de Su perdón y una relación con Él, y es en esta relación donde comenzaré mi proceso de recuperación.