Comunidad no es una iglesia denominacional, porque no estamos en acuerdo con enseñar o practicar religiosidad, ritos o legalismos; aunque respetamos a quienes lo hacen. Sólo nos reunimos con el propósito de estudiar y obedecer las enseñanzas de la Persona que dividió la historia en antes y después de Él: Jesús el Hijo de Dios. Somos gente real y llena de fe, comprometidos con nuestra visión y unid
os en el amor de Dios. Tenemos sueños para nuestras familias, comunidades, ciudades y para nuestro país. Estamos apasionados por llevar el Evangelio fuera de la iglesia a todo el que lo necesita. Creemos en los milagros, en la integridad, en aprender de Dios y en ser guiados por el Espíritu Santo para cumplir Su voluntad en la Tierra. Reconocemos y creemos que muchas vidas transformadas pueden, juntas, hacer la diferencia en nuestras comunidades. Nos gusta plantar iglesias y hacerlas crecer. Sabemos que la "iglesia" somos los redimidos del Señor. Nos encanta alabar y adorar, recibir y dar, creer y ejercer la fe. Estudiamos las Escrituras como un medio para conseguir la unidad del núcleo familiar. Buscamos cada día ser más como Jesús conociendo y viviendo Su mensaje, filosofía, enseñanza y pensamiento para tener una relación personal con Él.