24/08/2026
Primer Día!!!!
NOVENARIO EN HONOR DE NUESTRA SEÑORA DE LOS REMEDIOS. | PRIMER DÍA.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor Dios Nuestro. En el nombre del Padre, y del hijo y del Espíritu Santo. Amén.
ACTO DE CONTRICIÓN.
A Tus aras, mi Dios crucificado, humilde un pecador hoy ha llegado, a pedirte afligido el perdón que le tienes prometido, y en lágrimas deshecho, de pesar, y dolor se rasga el pecho, como lo hace ahora quien de haberte ofendido gime y llora.
Proponiendo enmendar con eficacia tan torpe vida, si le das tu gracia, Tú mi Jesús, tan herido, ¿y en aquesta Cruz fijado Tú con tan grande cuidado; ¿y yo con tanto descuido? Que es lo que me ha sucedido, ¿enamorado Pastor?
Pues ya conozco mi error, Y pues mi maldad se ve, Contra Vos, Señor, pequé, Misericordia, Señor. Amén.
SALUDO A NUESTRA SEÑORA.
iOh, Emperatriz sagrada del empíreo, y Reina de los ángeles, María Santísima de los Remedios! Hermosísima Raquel, prudentísima Abigaíl, valerosa Judith, agraciada Esther, embeleso de las almas, hechizo de los corazones, centro de los cariños; imán de las voluntades, admiración del universo: Santísima María, bella, agraciada, Santa e Inmaculada, pura, mar de gracias, piélago de virtudes, tesorera de las misericordias de Dios: ¿qué alabanzas te daré, Madre amorosísima mía, para desahogar mi pecho? ¿Qué elogios te diré a tu soberanía que no sean menos que los que tu mereces? ¿Qué palabras bastarán para demostrar mi devoción a tu persona? ¿Con qué voces podré explicar mi amor? Pues ea, bellísima María, Madre amada mía, con este nombre se alienta mi esperanza, se destierran mis temores, se llena de gozo mi alma. Bendita sea para siempre la poderosa bondad de aquel Señor que te crió tan hermosa y tan bella para remedio nuestro: bendita seas mil veces, sí, bendita; porque quiso usar de tan grandes misericordias. Pues desde ese solio que gozas, vuelve a nosotros tus piadosísimos ojos: dale la mano a quien caído te invoca; y alcánzanos del Todopoderoso la gracia que necesitamos para portarnos como hijos tuyos. Mira, Señora, por esta Nación que se precia de ser conquista tuya; alcánzanos dolor y verdadera contrición de nuestros pecados; y ya con esto conseguiremos de todas nuestras necesidades los Remedios. Amén.
ORACIÓN PARA EL PRIMER DÍA.
Hermosura de los cielos, María Santísima de los Remedios; ese cetro que empuñas en tu divina mano y esa corona con que ciñes tus sagradas sienes, publican que Reina del cielo y de la tierra Tú eres.
Lo eres, bellísima Aurora, pues como Hija tiernísima del Padre, como amantísima Madre del Hijo y como Esposa dulcísima del Espíritu Santo, gozas de un poder grandísimo.
Pues clame todo el mundo, grite todo cristiano: ¡Que eres nuestra Reina, nuestra Abogada y que solo tú, Señora, eres Iris de Paz, que puesto entre la tierra y el cielo, aplacas los rigores del Juez supremo, y puedes convertir sus enojos en lluvias de Misericordia!
Pues gózate, Reina hermosa, con dignidad tan alta, recrea tus brazos con ese Niño hermoso que tanto se complace en que todo el mundo, te reconozca por su Reina. Amén.
Uniendo mi corazón al de Cristo Rey y mis intenciones a las suyas, rezaré un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
SÚPLICA A NUESTRA SEÑORA.
Acuérdate, Virgen María, que jamás se ha oído decir que haya sido desamparado alguno que reclamara tu auxilio e implorara tu protección. Animados por esta confianza, acudimos a ti, bajo el peso de nuestros pecados, nos ponemos a tus pies, ¡Madre del Verbo! No deseches nuestras humildes súplicas; antes bien, óyelas favorablemente. Amén.
GOZOS A LA SANTÍSIMA VIRGEN.
Alégrense los mexicanos por tener tan amante y poderosa protectora. Alégrense los corazones por tener una Madre que no desea otra cosa, que conducirnos por el camino de nuestra eterna felicidad.
Démosle al Todopoderoso repetidas alabanzas por tanto beneficio como nos comunica por su mano y démosle también a nuestra amante Madre repetidas gracias; alabemos su santo nombre diciendo: “¡Viva, Viva, Viva María!”
V. Nuestra Señoras de los Remedios.
R. Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.