08/03/2023
🕊EL ESPÍRITU SANTO Y SAN JOSÉ
El Espíritu Santo no sólo llamó a José a ser el esposo de la Virgen y el padre adoptivo del Hijo del Padre Celestial, sino que también le dio la gracia para cumplir con este impresionante servicio.
El mismo Espíritu Santo es la fuente del amor conyugal de José por María y el afecto paternal por el hijo de María.
La Iglesia enseña que María y José tuvieron un verdadero matrimonio. Tenían un profundo afecto conyugal mutuo y compartían todos los bienes del matrimonio:
María y José se hicieron votos de fidelidad para toda la vida y se abrieron para recibir la vida nueva de Dios.
A través de sus votos matrimoniales, Dios los unió en un vínculo de amor que se convirtió en una fuente permanente de gracia en la Nueva Alianza.
Obviamente, en el caso de su matrimonio, la unión nunca se consumó, José y María fueron castos y vírgenes durante toda su vida.
José, en su amor conyugal a María, es el custodio de su virginidad. También es el custodio del hijo que él y María recibieron de Dios. Él, el jefe de la Sagrada Familia en la tierra, desde su lugar en el cielo, sigue ejerciendo una paternidad espiritual en la Iglesia.