03/10/2013
Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él.
En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos.
Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.
Porque TODO LO QUE ES NACIDO DE DIOS VENCE AL MUNDO; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.
¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
"Vencer al mundo"
Muchas veces pensamos que hemos de vivir en una lucha constante contra aquello que estorba nuestra relación con Dios, es decir, contra el mismo problema; nos decimos a nosotros mismos "algún día lograré salir victorioso" "algún día dejaré de hacerlo" y pueden pasar semanas, meses, incluso años sin que veamos una victoria cercana.
Esto se debe a que jamás hemos reunido el valor necesario para deshacernos de ello, pues es tan difícil dejar atrás las mentiras, los malos deseos, los pensamientos obscenos, las malas actitudes, porque forman parte de ese camino tan fácil de seguir que es el mundo.
Debemos reflexionar sobre todo esto. Un hijo de Luz no es aquél que deja llevar por el momento y estalla en ataques de ira. No es aquél que se aferra a su propio pensamiento. No es aquél que maldice o se burla de su prójimo. No es aquél que se envanece en vanidades absurdas y en envidias. Dice la palabra de Dios "¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?" De verdad que es tan fácil cambiar cuando realmente Cristo ha nacido en ti; nunca es cuestión de tiempo, siempre es cuestión de decisiones.
Entonces, cabe preguntar ¿realmente crees que Jesús es Hijo de Dios?...