06/12/2022
“Sería un pecado no repartir mucho, siendo que Dios nos da tanto.”
Hoy día #10 de los retos de , recorreremos nuestro 🕯️ de la mano de la vida del , patrón de los niños, viajeros, marineros, y de los países de Rusia, Grecia y Turquía quién nos enseña a dar de lo qué tenemos a los demás. Su nombre es . En quién se inspira el personaje conocido como “Santa Claus”.
Nicolás nació en el año 207 en Licia, una ciudad donde ahora se le conoce como Turquía. Sus padres eran Cristianos y ayudaban a los enfermos. Durante una epidemia, los padres de Nicolás cayeron enfermos y fallecieron, dejándole una fortuna a Nicolás. Se dice que desde pequeño a San Nicolás le gustaba repartir de lo que tenía y sin duda también compartió su herencia con los pobres. Después entró al monasterio y se hizo sacerdote. Fue obispo de Mira, una ciudad en Turquía. Tres historias que se le atribuyen de varias son la de unos tres niños, unos marineros, y tres jovencitas.
De la primera, se dice que tres niños fueron asesinados y cuando San Nicolás oró por ellos, revivieron. La segunda, unos marineros estaban perdidos y le pidieron a Dios con intercesión de San Nicolás que los salvaran y así fue. La tercera pero no la última historia, un anciano iba vender sus tres hijas a la prostitución, pero una noche San Nicolás entregó bolsas de monedas por la chimenea del anciano para rescatar a las jovencitas de la prostitución. Es por esta última historia que se ha dado a conocer en la industria de la publicidad cómo y tergiversando su misión y figura pues su generosidad no lleva a otros a Cristo y al más necesitado.
Murió entre el 345 y 352 en Mira, Turquía y en el año 1087 sus restos fueron transportados a Bari, Italia por la invasión de los muslamenes en Turquía. En el año 1089, papa Urbano II consagró la cripta donde estaban los restos de San Nicolás. Se le conoce como y por .
Conocer la vida de San Nicolás me llena de esperanza pues un pequeño gesto de generosidad puede tener un impacto milagroso en las vidas de los demás y puede llevarlos a su encuentro con Jesús. Me conmovió mucho su deseo de salvar a los niños y jovencitas, y es un buen ejemplo de valentía para nosotros los Católicos en vivir el desprendimiento y nuestra fe con convicción.
Señor Jesús, te pido que me des un corazón como San Nicolás y la valentía de poder ayudar a los más indefensos. Amén
San Nicolás, Ruega por nosotros.
Lc 5, 17-26
El Anuncio del Kerigma
Gracias Susana Jimenez
Maryland, USA 🇺🇸