24/04/2026
SU DOLOR… MI SALVACIÓN.
Isaías 53:5
No fueron los clavos… fue el amor.
No fue Roma… fue el cielo entregándose por ti.
Cada herida llevaba tu nombre.
Cada golpe cargaba tu historia.
Cada gota de sangre estaba comprando tu libertad.
Él fue herido… para que tú fueras sanado.
Fue castigado… para que tú tuvieras paz.
Fue quebrantado… para que tú no vivieras roto.
No minimices la cruz…
porque ahí no solo murió un hombre,
ahí nació tu oportunidad.
Hoy no es día de religión…
es día de recordar que alguien sangró
para que tú pudieras vivir libre.