02/09/2026
Septiembre, Mes de la Biblia
La Biblia no es simplemente un libro antiguo ni una colección de historias. Para nosotros, los católicos, es Palabra de Dios, escrita bajo la inspiración del Espíritu Santo y confiada a la Iglesia para conducirnos al encuentro con Cristo.
Durante septiembre, la Iglesia nos invita de manera especial a acercarnos a las Sagradas Escrituras. Este mes está relacionado con San Jerónimo, cuya memoria celebramos el 30 de septiembre. Él dedicó gran parte de su vida al estudio y traducción de la Palabra de Dios, y nos dejó una enseñanza que sigue siendo profundamente actual: «Desconocer las Escrituras es desconocer a Cristo».
La Biblia católica está formada por 73 libros: 46 pertenecen al Antiguo Testamento y 27 al Nuevo Testamento. A través de ellos conocemos la historia de la salvación: desde la creación y la alianza de Dios con su pueblo hasta la plenitud de la Revelación en Jesucristo, su muerte, su Resurrección y el nacimiento de la Iglesia.
Pero tener una Biblia en casa no basta. La Palabra de Dios está hecha para ser leída, escuchada, meditada, orada y llevada a la vida.
Este mes podemos proponernos algo sencillo: abrir la Biblia cada día, aunque sean solo unos minutos. Antes de leer, pidamos al Espíritu Santo que ilumine nuestro entendimiento y nuestro corazón. Después, guardemos silencio y preguntémonos:
«Señor, ¿qué quieres decirme hoy a través de tu Palabra?»
No siempre encontraremos inmediatamente una respuesta para nuestros problemas, pero poco a poco aprenderemos a reconocer la voz de Dios, a conocer mejor a Jesús y a mirar nuestra propia vida a la luz del Evangelio.
Que septiembre no sea solamente el “Mes de la Biblia” en nuestro calendario. Que sea una oportunidad para volver a abrir ese libro que quizá lleva tiempo cerrado y permitir que Dios vuelva a hablarnos.
«Tu palabra es lámpara para mis pasos, luz en mi sendero».
Sal 119,105
Que este mes la Biblia pase de nuestras manos a nuestra mente, de nuestra mente al corazón y del corazón a nuestra vida.