03/12/2025
El Espíritu de Dios transportó al profeta Ezequiel a un valle. Lo que vio era una escena de
muerte masiva: el valle estaba lleno de incontables huesos humanos.
No eran cadáveres recientes. Eran huesos completamente secos, blanqueados por el sol,
esparcidos por todas partes. Evidencia de una masacre antigua sin entierro. Muerte total.
Esperanza cero.
Dios le hizo una pregunta inquietante: "Hijo de hombre, ¿pueden estos huesos vivir?"
Ezequiel respondió sabiamente: "Oh Señor Dios, tú lo sabes"
Entonces Dios le ordenó: "Profetiza sobre estos huesos y diles: 'Huesos secos, escuchen la
palabra del Señor'"
Ezequiel obedeció. Mientras profetizaba, escuchó un ruido ensordecedor, un estruendo.
Los huesos comenzaron a moverse por todo el valle, volando por el aire, conectándose
unos con otros. Hueso con hueso.
Ezequiel observaba asombrado mientras tendones aparecían, luego carne cubría los
esqueletos, y finalmente piel los envolvía. Pero aún no había vida en ellos. Solo cadáveres
reconstruidos.
Dios ordenó de nuevo: "Profetiza al aliento de vida. Dile: 'Ven de los cuatro vientos, oh
aliento, y sopla sobre estos mu***os para que vivan'"
Ezequiel profetizó, y el aliento entró en ellos. Se pusieron de pie, un ejército
extremadamente grande.
Dios explicó el significado: "Estos huesos son toda la casa de Israel. Dicen: 'Nuestros
huesos están secos, nuestra esperanza se ha ido, estamos cortados' Profetiza: 'Voy a abrir
sus tumbas y los haré subir. Pondré mi Espíritu en ustedes y vivirán'"
Esta visión fue dada durante el exilio babilónico, cuando Israel se sentía completamente
mu**to como nación. Sin templo. Sin tierra. Sin esperanza.
Pero Dios prometió: "Nada está demasiado mu**to para que Yo lo resucite"
Cuando tu matrimonio parece mu**to. Cuando tu ministerio parece terminado. Cuando tu
sueño parece enterrado. Cuando tu situación parece sin esperanza.
Dios puede soplar vida donde solo hay muerte. Su Espíritu puede resucitar lo que parece
imposiblemente mu**to.