02/06/2023
Buen día Padre.
Hoy bendigo desde el primer rayo de luz mi vida, me bendigo a mi, bendigo cada una de mis células, cada uno de mis órganos internos, los bendigo porque realizan hoy sus funciones con toda perfección y en armonía, armonía con todos los demás órganos y en armonía perfecta con el Universo.
Bendigo cada uno de mis sentidos, la luz en mis ojos, la voz en mi garganta, el sonido en mis oídos que me permite escuchar la voz de mi hermano el hombre, los sabores en mi lengua que hacen de los alimentos una experiencia perfecta, y bendigo el más grande órgano de mi cuerpo, mi piel, que me permite sentir el mundo externo, el frío o el calor, el aire o la lluvia, pero más importante me deja sentir la calidez de un abrazo que doy o que recibo, me permite sentir el amor, se emociona y lo siento, sufre y también me deja verlo, gracias por poner tantas terminaciones nerviosas en ellas que le conectan con mi mundo exterior y el interior, gracias.
Bendigo cada una de mis extremidades, mis piernas que me mueven de un lado a otro con solo desearlo, mis brazos que se extienden para abrazar, saludar, servir.
Bendigo cada uno de mis sistemas, circulatorio, digestivo, endócrino, nervioso central y periférico, límbico, muscular, óseo, linfático, urinario y reproductivo, hacen mi vida perfecta sin yo saber cómo lo hacen.
Bendigo mis pensamientos, todos y cada uno de ellos, deseo todos hoy sean positivos, venciendo mis miedos y frustraciones, hoy pienso positivo y solo imagino los mejores escenarios para mi hoy y cada día de mi vida.
Y te pido Padre hoy también tú me bendigas.