25/05/2026
🔴 Lunes, después de Pentecostés (María madre de la Iglesia).
La Memoria de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia, nos recuerda que la maternidad divina de María se extiende, por voluntad del mismo Jesús, a todos los hombres, así como a la Iglesia.
El Papa Francisco, en 2018, fijó esta memoria en el lunes siguiente a la solemnidad de Pentecostés, el día en que nace la Iglesia.
🔸️Un nuevo "Aquí estoy" para María
María es invitada por su Hijo a decir un nuevo "Aquí estoy", un nuevo "sí", más convencido y más maduro. A través de su "estar al pie de la cruz", madura su experiencia de fe y maternidad, y esto la hace capaz de ir más allá. Desde el principio, el corazón de María estaba lleno de interrogantes: "Se preguntaba qué podía significar ese saludo" (Lc 1,29).
Las preguntas también surgieron en presencia de Simeón: "Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos" (Lc 2,34-35). María y José "estaban admirados por lo que oían decir del Niño" (Lc 2,33).
El "Aquí estoy" de María no es de una vez por todas, sino que crece, madura a través de los acontecimientos de la vida, incluidos los de la Cruz, junto a la que María "está de pie". Aquí, en esta fidelidad lograda, María recibe una nueva misión, una especie de "suplemento" de la maternidad, hasta el punto de convertirse en "Madre de la Iglesia". Madre, porque nos regenera en la gracia para que aprendamos a crecer en la medida de Cristo (Ef 4,7-13).