07/06/2026
Este domingo el Espíritu de Dios nos habló el tema:
"La confianza en Dios, garantía de triunfo."
Salmo del apóstol Naasón Joaquín García "Mi Dios es garantía de ganancia; jamás pierde."
Todos tenemos que pasar por adversidades, enfermedades, necesidades, pruebas y luchas espirituales. Sin embargo, los hijos de Dios no llevamos los sufrimientos solos; tenemos la confianza de que Dios está con nosotros, nos ayuda y nos concede la victoria.
Job 14:1 "El hombre nacido de mujer, corto de días y hastiado de sinsabores."
Causas que nos impiden confiar plenamente en Dios
La incredulidad
Muchas veces somos testigos de la mano poderosa de Dios obrando a nuestro favor. Vemos sus maravillas, sus cuidados y sus milagros, pero aun así el ser humano se resiste a creer y confiar completamente en el Eterno Creador.
Juan 20:27 "Y no seas incrédulo, sino creyente."
El orgullo
También el orgullo puede impedirnos confiar en Dios. Cuando queremos cargar solos nuestros problemas y olvidamos acudir al Señor, llegamos a pensar que somos autosuficientes y que podemos resolver todo con nuestras propias fuerzas.
Jeremías 17:5 "Ma***to el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová."
Existen dos maneras muy distintas de enfrentar las vicisitudes de la vida: solos o con Dios. La diferencia está en la decisión de nuestro corazón.
El profeta Eliseo y su siervo enfrentaban la misma situación, pero mientras el corazón del profeta estaba lleno de paz y confianza, el de su siervo estaba lleno de temor y angustia. El problema era el mismo; la diferencia era la confianza depositada en Dios.
Palabras Apostólicas
"Para el impío, el futuro es incierto, oscuro y amenazante; está lleno de temores secretos: el miedo a la pérdida, el temor a la enfermedad, la angustia de la muerte y la incertidumbre del juicio.
Pero para el justo, el futuro tiene otro significado.
No es una amenaza... es una promesa. No es tiniebla... es esperanza. No es incertidumbre... es confianza."
Nueva York, 7 de mayo de 2026.
Que Dios fortalezca nuestra fe para que, cualquiera que sea la prueba, podamos decir con certeza: "Mi confianza está en Dios, porque Él jamás pierde."