23/08/2017
*RECHAZO DEL TESTIMONIO DE OBRAS.*
Parte 4.
II. EL PODER DE LAS BUENAS OBRAS.
La palabra “poder” indica la habilidad para actuar o producir un efecto, por lo que entendemos que las buenas obras son fuerzas con autoridad y que son positivas; lejos están de ser criaturas débiles y pusilánimes como algunas personas creen.
La Palabra de Dios da la siguiente estatura de verdad que muestra cómo las buenas obras nacidas legítimamente, poseen gran energía para influir sobre las acciones de otra gente y de las cosas.
*A. LAS BUENAS OBRAS ATRAEN LA MIRADA DEL REY.*
1 EN aquel tiempo Herodes el tetrarca oyó la fama de Jesús, 2 Y dijo a sus criados: Este es Juan el Bautista: él ha resucitado de los mu***os, y por eso virtudes obran en él. Mateo 14:1 – 2
Las buenas obras tienen poder de atracción.
La culpabilidad en el corazón del Rey Herodes evitó que pudiera ver la verdadera identidad de Jesús, pero no pudo ignorar el hecho de que este hombre realizaba obras sobrenaturales; esas obras hablaban por sí mismas.
Jesús nunca recurrió a la exaltación carnal de Sí Mismo para hacerse conocer ante Herodes.
Si los ojos de un rey mortal (y malévolo) fueron atraídos por las obras y el testimonio de Jesucristo, no hay duda que los ojos del Rey de Gloria también fueron atraídos por las obras de Su Hijo, que vivía con Su Voluntad y con Su Corazón unidos en amor y fe, al amor y la fe de Su Padre.
Pero a diferencia del asesino Herodes, el Rey espiritual asume la responsabilidad de proteger toda obra nacida legítimamente.
El no permitirá que nuestras obras espirituales perezcan antes de haber cumplido el propósito de Dios para el que fueron hechas.
Nuestra carne está continuamente tentada a usurpar la parte protectora que le corresponde a Dios, hasta el momento en que nuestros corazones comprenden con seguridad que el peso y la responsabilidad de dicha protección le corresponde a Dios.
¡Cuidado! porque las obras de los creyentes tienen ocupados a los ministros, tratando que estos creyentes apacienten la carne, cuando que ellos deberán estar solos con el SEÑOR buscando más sustancia espiritual para sus propias almas.
Necesitamos aprender, tarde o temprano, que la carne no puede producir ni proteger las buenas obras.
Una evidencia de que hemos entrado al descanso ofrecido a aquellos que habitan bajo la sombra de Su santa soberanía, es que nuestros corazones no se llenan de ansiedad por nada.
Esto no significa que no debemos preocupamos por las obras, porque todavía tenemos que aprender, experimentar, ante al SEÑOR Su promesa de proteger el testimonio de las obras, las cuales han nacido a través de la unión espiritual con El.
No tener preocupación por nada, simplemente significa que toda esa ansiedad carnal sobre el asunto ha terminado.
Dios probará nuestras obras para mostrar a todos los interesados (a Sí Mismo, a nosotros, al Diablo y al mundo) si las obras fueron nacidas de la unión espiritual con el SEÑOR, o, si fueron producto de las obras de la carne.
Que Dios bendiga su vida y que el amor luz y vida sea en ustedes este día.