11/05/2026
Hoy queremos detenernos un momento para agradecerle a Dios por ustedes, mamás que con amor, paciencia y entrega han sido un reflejo vivo del corazón de Cristo en sus hogares.
Ser mamá no es solo cuidar, alimentar o corregir… es también orar en silencio, sostener con fe cuando nadie lo nota, y amar incluso en los días difíciles. Muchas veces ustedes cargan preocupaciones, cansancio y luchas internas, pero aun así siguen adelante, porque su amor no se rinde.
La Palabra de Dios nos recuerda que una madre tiene un valor inmenso: “Mujer ejemplar no es fácil hallarla: ¡vale más que las piedras preciosas!” Proverbios 31, 10
Ustedes son ejemplo de fortaleza, de ternura y de fe. Gracias por cada consejo, por cada abrazo, por cada sacrificio y por cada oración ofrecida por sus hijos. Porque aunque no siempre se diga, sus esfuerzos dejan huellas eternas.
Dios conoce todo lo que hacen, incluso aquello que nadie ve: "Tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.”
Mateo 6, 6
Hoy también queremos reconocer que ser madre es una misión sagrada. En sus manos Dios ha puesto vidas, corazones y futuros. Su amor construye y su presencia forma.
“Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará.”
Proverbios 22, 6
Gracias por confiar en Dios, por llevar a sus hijos a la fe, por guiarlos con amor, por corregir con firmeza y por enseñarles a levantarse.
Hoy, como grupo juvenil, pedimos que Dios les conceda paz, salud y alegría, y que nunca les falte la fuerza para seguir adelante.
Que María, nuestra Madre, las cubra con su manto y las acompañe en cada paso. Que Dios les multiplique todo el amor que han dado, y les devuelva en bendiciones cada lágrima y cada esfuerzo.
🌷¡Feliz Día de las Madres!
Con cariño y gratitud, EFFETA LEB CHRISTI les dice: gracias por ser amor, fe y vida.