07/09/2026
Domingo de Palabra | 6 de septiembre 2026
📖 Mateo 27:24-31
Hoy continuamos reflexionando sobre el sacrificio de Jesús. Pilato sabía que Él era justo e inocente, pero intentó deslindarse de su responsabilidad lavándose las manos.
Barrabás quedó libre porque un inocente tomó su lugar, una imagen de lo que Cristo hizo por nosotros: siendo nosotros culpables, Jesús padeció por nuestros pecados (1 Pedro 3:18).
Desde el Edén, el pecado trajo vergüenza, desnudez y la pérdida de aquello que Dios había dado al hombre. En la cruz, Jesús fue desnudado, humillado, insultado y coronado de espinas. Él cargó con nuestra vergüenza para restaurar lo que el pecado había perdido.
🔹 Jesús, el inocente, tomó el lugar del culpable.
🔹 Cargó con nuestra vergüenza y sufrió por nuestros pecados.
🔹 La corona de espinas representa también aquello que el hombre perdió a causa del pecado y que Cristo vino a restaurar.
Lo que el hombre perdió en el Edén, Jesús vino a recuperarlo en la cruz.